Los chimpancés (Pan troglodytes) pueden “contagiarse” de los bostezos de un androide que imita las expresiones faciales humanas, según una investigación de la Universidad de Londres City St. George publicada en la revista Scientific Reports. El estudio demostró que los chimpancés bostezan y se tumban en respuesta a los bostezos de un androide, lo que sugiere que este gesto puede actuar como una señal para descansar en lugar de simplemente provocar una respuesta automática. Según los autores, es la primera vez que se demuestra que un bostezo también puede ser contagioso aunque proceda de un modelo inanimado. El bostezo contagioso, en el que ver bostezar a otro animal provoca una respuesta de bostezo en un individuo, se observa sobre todo en mamíferos y algunos peces. Sin embargo, aún no se conocen los orígenes evolutivos del bostezo y ni por qué se contagia, incluso entre especies distintas. Para hacer este estudio, los investigadores emplearon una cabeza androide para simular expresiones faciales y evaluar las respuestas de 14 chimpancés de entre 10 y 33 años de la Fundación Mona Primate Sanctuary, en España. La cabeza androide producía expresiones faciales -entre ellas el bostezo- con una duración de 10 segundos cada movimiento facial. Los chimpancés mostraron bostezos contagiosos en respuesta al “bostezo” del androide. La investigación mejora la colaboración entre disciplinas como la psicología, la robótica y la zoología.
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