En 133 y 501, en el límite entre Hernández y Gorina, vecinos expresaron su preocupación ante roedores gigantes. Primero pensaron que eran ratas, pero especialistas señalaron que se trataba de cuises. Se desplazaban por veredas y sectores de pastizales. Las imágenes se viralizaron rápidamente y generaron alarma. Creen que su presencia se debe a los incendios de campos de la zona.
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