No sé cómo cuidar a mi papá adulto

Edición Impresa

Por FABIO

Villa Castells

No sé en qué momento el mapa se dio vuelta. Durante años mi papá fue el que sabía: cómo cambiar una canilla, cómo cruzar la calle sin miedo, cómo bancarse el silencio. Ahora me mira esperando indicaciones. Y yo no sé qué decirle. Cuidar a un padre adulto no es sólo acompañarlo al médico ni recordarle las pastillas. Es aceptar que el héroe también se cansa.

Me dijeron que tenga paciencia, que sea fuerte, que piense que “la vida es así”. Pero nadie explica cómo se aprende a cuidar a quien te cuidó. Nadie habla del pudor que da ayudarlo a vestirse, del enojo que aparece cuando repite la misma historia, de la culpa por querer escapar cinco minutos del rol de adulto responsable. Porque eso también pesa: ser hijo y cuidador al mismo tiempo. A veces siento que fracaso. Otras, me descubro enojado con su fragilidad, como si fuera una traición personal. Después me arrepiento. Y así todos los días: amor, cansancio, culpa, ternura.

 

LA PÁGINA DE LOS LECTORES
Quienes estén interesados en compartir sus vivencias, narrar anécdotas, publicar opiniones sobre la cultura o, simplemente, divulgar un texto literario y creativo de producción propia, pueden enviarlo a libros@eldia.com.

 

 

 

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE