La película que no fue: “El Padrino IV” casi se filma con Di Caprio, pero se cayó

Durante casi una década, Coppola y Puzo cranearon una especie de secuela que sería también una precuela a la tercera parte

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En la historia del cine hay un episodio especial para películas que nunca llegaron a filmarse. Los mil y un intentos de adaptar “Don Quijote” o la película sobre Edgar Allan Poe de Stallone, por ejemplo, o las secuelas de “Promesas del Este”, de Cronenberg, y “Pulp Fiction”, de Tarantino, se cuentan en esa lista de míticas películas que no fueron. Pero en ese panteón de lo que pudo ser, hay un rey indiscutido: la cuarta parte de “El Padrino”.

Estuvo cerca de filmarse. Tenía nada menos que a Leonardo Di Caprio como protagonista. La dirigía, obviamente, Francis Ford Coppola, y el escritor Mario Puzo estaba a bordo. Pero no pudo ser.

Iba a ser, al parecer, una precuela y una secuela a la vez de “El Padrino”. ¿Cómo? Se ve que Coppola ya iniciaba su etapa de proyectos megalómanos, estructuras gigantescas y crecientemente confusas. Esa aventura lo trajo a Argentina a filmar “Tetro”, y lo llevó a rodar con su propio dinero la expansiva “Megalópolis”. En algún lado, en ese camino de experimentación y ambición, la cuarta entrega quedó trunca.

Su protagonista iba a ser nada menos que un joven Sonny Corleone, hijo de Vito, hermano de Michael, acribillado a balazos en la primera entrega de la monumental saga. La historia incluso empezó a tejerse mientras se producía la tercera entrega, la más operática y grandilocuente de las tres, rodada, además, 16 años después de la segunda parte. Aquella tragedia de casi tres horas que filmó Coppola ya tenía planeada una continuación: Coppola y Puzo conversaron extensamente sobre cómo continuar la historia de los Corleone con una estructura narrativa similar a la de “El Padrino II”, una línea temporal en el presente centrada en Vincent Corleone, el hijo de Sonny, interpretado en la tercera parte por Andy García, y otra en el pasado, con los orígenes y ascenso de personajes clave como Santino y su entorno.

La idea era seguir a Vincent, consolidando su liderazgo en la familia, mientras explorábamos en el pasado de los años 30 las tensiones entre Sonny y Vito or el legado de la familia Corleone.

Mientras la película amagaba con concretarse, Leo Di Caprio se convertía en la gran estrella de Hollywood, después de “¿A quién ama Gilbert Grape?”, “Romeo + Julieta” y “Titanic”. Empezó a sonar con fuerza su nombre para convertirse en un joven, apasionado y algo violento Sonny, uno de los personajes más recordados de la saga.

No se pudo

Sin embargo, Coppola se embarcó en otros proyectos tras la tercera entrega de “El Padrino”. Hizo “Drácula”, produjo varios filmes, dirigió la adaptación de la novela de John Grisham “El poder de la justicia”, y el siglo se fue acabando. Y, justo en el último año de los 90, la secuela/precuela quedó trunca cuando Mario Puzo murió.

Algunos dicen que la película había incluso entrado su fase de desarrollo y preproducción, pero sin el autor la idea perdió impulso. No hubo nunca un guion final y los productores comenzaron a alejarse lentamente: la visión de Coppola, cada vez más desaforada, asustaba por lo complejo y caro de la producción, habían pasado ya 10 años de la tercera entrega, casi 30 de la primera...

Tras algunos años, finalmente, Coppola fue tajante. Ya no tiene ganas de dirigir otra “El Padrino”, aunque invita a otros cineastas a explorar el universo si aparece “la historia adecuada”.

Algo sobrevivió de todo esto, sin embargo. Algunos conceptos que exploraron Coppla y Puzo inspiraron novelas derivadas, como “The Family Corleone” (2012) de Edward Falco, que imagina la juventud de los Corleone.

¿Volveremos a ver “El Padrino” en cines? Paramount es la dueña de los derechos, y recientemente estrenó una serie, “The Offer”, sobre la realización de la primera película, centrada en su productor, Albert S. Ruddy. Y, en esta era de retromanía y nostalgia constante, no se puede descartar más “contenido” en torno a los Corleone, claro.

 

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