VIDEO. Etcheverry: “Me saqué una mochila pesada”
Edición Impresa | 28 de Febrero de 2026 | 02:36
Adrián D’Amelio
adamelio@eldia.com
El sol pega fuerte en la tarde platense. Tomás Etcheverry acaba de terminar de pelotear en una de las canchas de cemento del completo Play Tennis, que se ubica en el predio de La Plata Rugby Club.
Después de los saludos y las felicitaciones, Tomy se presta a un mano a mano exclusivo con EL DIA. Antes de comenzar la nota comenta que “se puede decir que recién voy cayendo de lo que logré el domingo”.
No es para menos, Etcheverry se refiere al domingo pasado, cuando conquistó el Río Open, el primer torneo del circuito ATP como tenista profesional, que tuvo una serie de circunstancias épicas que encajan dentro de la personalidad del tenista platense a la hora de entrar y jugar en una cancha.
“Estoy feliz de haber ganado mi primer certamen ATP. Es algo que venía luchando desde que arranqué a jugar en el tenis profesional. Hace mucho que lo estaba persiguiendo pero por una u otra cosa circunstancia no se dada”, comenzó diciendo Etcheverry.
Sin lugar para Tomy estará marcado a fuego el 15 de febrero de 2026, porque su nombre quedará inscrito para siempre entre los tantos ganadores del circuito. Fue en el polvo de ladrillo de Río de Janeiro, donde levantó el trofeo del ATP 500, una ciudad muy amigable para los tenistas argentinos, ya que muchos se consagró cerca de las playas de Copacabana.
“Después del punto que me dio el campeonato se me hizo una película donde pasaron momentos de mi carrera y mi vida. Por eso a la hora de la premiación se lo dediqué a mi familia, a mi novia (Belén Raimondi), que me banca en todo, a mi equipo de trabajo y a todos los que me quieren, que de alguna manera me ayudaron para que pudiese levantar este trofeo. Sinceramente me saqué una mochila pesada de encima y ojalá fuese el primero de muchos más”, agregó Tomy.
Y lo hizo a su manera, a lo Etcheverry. El partido con el checo Vit Kopriva comenzó el sábado. Se suspendió por lluvia con Tomy abajo en el marcador y con el saque de su rival. Después de varias horas volvieron a la cancha. Pelotearon, pero volvió a llover. Se pasó para el domingo a las 11 de la mañana.
Kopriva se quedó con el primer set y a partir de ahí comenzó otro partido. Etcheverry emparejó las acciones al ganar el segundo set en un tie-break. Se aplicó la regla que impuso el tenis de “calor extremo”. El match estuvo detenido una hora y media.
Etcheverry y Kopriva volvieron a la pista. Tomy terminó ganando el tercer set (6-4) con lo completó un partido de tres horas y 57 minutos, el más largo de la historia el torneo de Río de Janeiro; mientras que el chileno Alejandro Tabilo dio cuenta en la otra semifinal del peruano Ignasio Buse en apenas dos sets tras una hora y 12 minutos de partido.
“No tenía tiempo que perder, ya que en dos horas tenía que volver a la cancha para jugar la final. Estuvo la posibilidad que se pase para el lunes, pero la organización del torneo dispuso que se jugase ese mismo día. Era todo muy loco, pero debía cumplir las reglas. Físicamente me encuentro a pleno, pero había jugado previamente muchas horas lo que también puede incidir en el plano psicológico”, añadió el platense de 26 años.
Tabilo se llevó la primera manga de la gran final de Río de Janeiro y tuvo un quiebre tempranero en el segundo set. Todos se hicieron la misma pregunta: ¿Etcheverry tendría las energías necesarias para darlo vuelta? Si algo hay en Tomy que es un jugador que sabe muy bien que retroceder nunca, rendirse jamás.
Y ahí comenzó la levantada épica. Se llevó el segundo set por un tie-break y el tercero por un quiebre. En el último punto. Tomy estaba con su saque. Volvieron a caer gotas sobre el court central “Guga Kuerten” hasta que una derecha de Tabilo se fue larga. Victoria y título para Etcheverry, que se dejó caer en en el polvo de ladrillo carioca para después ir a saludar a su equipo de trabajo (encabezado por Walter “Waly” Grinovero”), que se encontraba en su box sobre ese sector de la cancha.
“Fue un momento hermoso, el más feliz de mi vida -siguió la charla Tomy con este medio-, que en un día jugué seis sets y casi siete horas. Ahí algo adentro mío me decía que podía, pese al cansancio y creo que a Tabilo le terminé ganando una batalla mental”.
No tuvo tiempo para festejar, ya que bien temprano tuvo que tomar un vuelo a Santiago de Chile para comunicar su baja del ATP 250 de la capital del país trasandino por la enorme exigencia física en el Río Open. Un viaje de seis horas, pero el reglamento burocrático se debe cumplir al pie de la letra, ya que el jugador puede recibir una sanción.
Luego volvió a La Plata, su ciudad en el mundo, para recargar energías. Se reencontró con los suyos algo que no sucede muy a menudo durante la disputa del circuito, porque no hay tiempo por la impiadosa voracidad del circuito sobre todo para los tenistas de este lado del planeta.
Ahora Etcheverry comienza otra etapa de su carrera tras haber ganado su primer torneo ATP. Un antes y un después. “Voy a ir torneo por torneo, pero mi meta pasa estará entre los veinte primeros del ranking a lo hora que me toque jugar Roland Garros”, comentó Tomy que las semifinales en el Argentina Open y el hecho de haber obtenido el titulo en Río de Janeiro subió 18 escalones para posicionarse en el puesto 33 del escalafón mundial.
“Al otro día, cuando llegué a Santiago de Chile me encontré con un saludo particular en las redes sociales de Nole (el serbio Novak Djokovic), que decía ‘Dale Campeón’. Es un fenómeno al margen de ser mi ídolo. En el circuito nos cruzamos, charlamos mucho y siempre me da algún que otro consejo. Es una gran persona no solamente dentro de la cancha, sino también fuera de ella”, resaltó el tenista platense.
Etcheverry sigue a las corridas, porque después de la entrevista desde Gonnet tuvo que viajar a Ezeiza para embarcarse anoche en un avión en Ezeiza con destino a Estados Unidos, más precisamente a California para iniciar la gira sobre superficie dura con el Masters 1000 de Indian Wells, donde Tomy aparece como uno de los preclasificados por su actual posición en el ranking mundial ATP.
A Tomy Etcheverry se lo nota enchufado y con ganas de seguir por el mismo camino con el fin de que lo del ATP 500 de Río de Janeiro no fue una casualidad.
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