Cuando París es una máquina de la memoria
Edición Impresa | 22 de Marzo de 2026 | 04:37
Entre los experimentos más singulares de la literatura del siglo XX aparece Lugares, un proyecto monumental del escritor francés Georges Perec que permaneció inconcluso durante décadas y que recién en los últimos años llegó a los lectores. Se trata de una obra póstuma tan ambiciosa como lúdica: un intento de capturar el paso del tiempo, los recuerdos y la vida cotidiana a partir de la observación obsesiva de una ciudad.
La idea nació en 1969, cuando Perec le escribió al editor Maurice Nadeau para contarle un proyecto autobiográfico gigantesco que pensaba desarrollar durante doce años. Ese plan incluía cuatro libros. Dos de ellos quedaron abandonados; el tercero se convertiría en W o el recuerdo de la infancia. El cuarto era justamente Lugares.
La propuesta partía de una premisa simple y a la vez radical: elegir doce puntos de París vinculados con su vida y escribir sobre ellos durante doce años. Pero cada sitio debía ser descrito dos veces. En un registro, Perec se detenía a observar lo que tenía delante: los comercios, los detalles arquitectónicos, el movimiento de la calle, los pequeños acontecimientos que suelen pasar desapercibidos. En el otro, evocaba el mismo lugar desde la memoria, reconstruyendo recuerdos, encuentros, rupturas o escenas de su biografía.
De ese modo, cada espacio urbano quedaba atravesado por dos miradas contrapuestas: la del presente y la del recuerdo. Una suerte de diálogo entre lo que se ve y lo que se recuerda. Los textos, una vez terminados, se guardaban en sobres sellados que solo debían abrirse al final del proceso, como si fueran cápsulas del tiempo.
Más que un simple libro sobre París, Lugares propone una idea fascinante: que los espacios guardan capas de vida. Entre la mirada objetiva del presente y la memoria personal, Perec construye una ciudad que se vuelve archivo.
Editorial: Anagrama
Páginas: 824
Precio: $56.000
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