El servicio de recolección de basura cada vez más cuestionado en la Ciudad

Microbasurales, montañas de residuos a cielo abierto, contenedores desbordados y hasta invasión de roedores, entre las quejas

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Vecinos de distintos barrios denunciaron que la situación de la basura empeora: contenedores desbordados, microbasurales que crecen a diario y un servicio de recolección que, aseguran, no cumple con lo prometido.

En el foco de las críticas aparece nuevamente la empresa ESUR, encargada del servicio en gran parte del distrito y cuestionada desde hace años por su desempeño.

La recolección de residuos en la ciudad arrastra un largo historial de reclamos. La concesión actual fue renovada en 2018 y rige desde 2019, con vigencia hasta 2027, en un contrato millonario que insume una parte significativa del presupuesto municipal.

Sin embargo, los vecinos sostienen que el servicio no está a la altura. Denuncian que los camiones no pasan con la frecuencia adecuada, lo que genera acumulación de basura en esquinas, veredas y espacios públicos.

A esto se suma el colapso de los contenedores, que terminan rodeados de residuos, con presencia de roedores, insectos y olores nauseabundos.

La empresa opera en la ciudad desde hace décadas y ha sido objeto de múltiples pedidos de informes y reclamos en el Concejo Deliberante por deficiencias en la prestación.

La postal se repite en distintos puntos de la ciudad y fue reflejada en reiteradas denuncias de vecinos a medios como El Día.

En un repaso por zona, Altos de San Lorenzo tiene a los vecinos con reclamos porque el camión directamente no pasa, lo que deriva en basurales a cielo abierto. En Los Hornos y San Carlos denuncian acumulación constante de residuos y presencia de roedores; en Villa Elvira hay basura acumulada en esquinas y terrenos baldíos.

En City Bell, 24 y 443 es uno de los lugares señalados como un basural persistente. En tanto, en Melchor Romero, Abasto y Lisandro Olmos proliferan los microbasurales.

En el centro platense se observan contenedores desbordados en zonas comerciales como calle 12 de 64 a 55, 50 entre 17 y 18 y en la avenida 60.

También se denunció la aparición de basurales clandestinos en canteras abandonadas o terrenos sin control, lo que agrava aún más el impacto ambiental.

En distintos sectores señalan que la acumulación de residuos no solo genera una mala imagen urbana, sino que representa un riesgo sanitario. La proliferación de plagas, líquidos lixiviados contaminantes y malos olores afectan directamente la calidad de vida de los vecinos.

A nivel país, los basurales a cielo abierto son una problemática estructural: se estima que existen miles y que generan contaminación del suelo, del agua y del aire.

En La Plata, esta realidad se refleja en cada barrio donde la recolección falla o no alcanza. “Es un desastre, no pasan los camiones”, es una de las frases que más se repite entre los frentistas que apuntan tanto a la empresa como al control municipal.

 

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