Basura que carga energía: el nuevo destino de las colillas
Edición Impresa | 29 de Marzo de 2026 | 02:14
Las colillas de cigarrillo son uno de esos residuos que vemos por todas partes y casi nunca pensamos a dónde van a parar. Pequeñas, persistentes y llenas de sustancias contaminantes, pueden tardar años en degradarse y liberar compuestos dañinos en el ambiente. Sin embargo, un equipo de investigadores chinos acaba de darles un giro inesperado a esta historia. Según un estudio reciente, las colillas usadas pueden transformarse en un material útil para almacenar energía. En lugar de terminar en calles, playas o desagües, este desecho podría convertirse en una pieza clave de dispositivos que necesitan cargarse rápido y durar mucho tiempo. La idea es sencilla en su espíritu: aprovechar la base vegetal del filtro del cigarrillo y reconvertirla en un material poroso, capaz de retener y liberar energía de forma eficiente. El resultado es un componente que funciona muy bien en los llamados supercondensadores, sistemas que complementan a las baterías tradicionales y son ideales para picos de energía, como el frenado regenerativo de autos eléctricos o la estabilidad de redes eléctricas.
Además, el material demostró ser resistente y mantener su rendimiento tras miles de usos. Más allá de los números, el valor del avance está en la propuesta: convertir un residuo problemático en una oportunidad. Aún quedan desafíos, como producirlo a gran escala y garantizar que el proceso sea realmente sostenible. Pero la idea de que una colilla pueda pasar de contaminar el suelo a ayudar a almacenar energía muestra que, a veces, la basura también puede tener una segunda vida.
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