Villarruel, firme: “No van a tener mi renuncia”

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La tensión abierta entre el presidente Javier Milei y la vice, Victoria Villarruel, escaló en las últimas horas, cuando la titular del Senado reveló a través de un mensaje de X que el Gobierno quiere su renuncia, pero que no dará el brazo a torcer.

Ayer, a horas de esa publicación, en Casa Rosada desmentían la posibilidad. “Lo único que queremos es que haga su trabajo. Empujar y defender la agenda del Gobierno en el Senado. Para eso la votaron. Pero no lo hace”, decían fuentes mileístas de Balcarce 50. O sea que, pese a no considerarla parte del Gobierno, en la Rosada descartan promover una salida anticipada de quien supo ser la exitosa compañera de fórmula del libertario. Freezarla hasta el 2027 y elegir otro nombre para la eventual pelea por la reelección del Presidente sería el plan.

El domingo, en la Asamblea Legislativa y luego de de meses de sufrir la marginación del Poder Ejecutivo, Villarruel vio cómo el propio Milei le acusaba en vivo de querer atentar contra su presidencia. Luego, como para dejar bien en claro el asunto, el diputado Luis Petri, exministro de Defensa de Milei, sentenció: “Cuando el Presidente habla de aquellos que desde la oposición o el Gobierno se relamían por sentarse en el sillón de Rivadavia, hacía alusión a una Vicepresidenta que no estuvo a la altura de las circunstancias”.

Inmediatamente, pero a través de las redes sociales, la titular del Senado recogió el guante y se hizo eco de esos cuestionamientos. “Quieren mi renuncia, pero no se les va a dar. Hasta el 10 de diciembre (de 2027) ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta, vota lo que quiere en el próximo turno”, sentenció junto a una serie de críticas contra el radical devenido en libertario.

Anida allí una vieja disputa, por cierto: Petri, que fue ministro hasta que asumió en Diputados, ocupó un área que en la campaña presidencial, cuando sonaba muy loco que los violetas ganaran, Milei le había prometido a Villarruel para llenarla con gente de su confianza.

“Vecina chsuma”

Picante, la vice le contestó en redes a un usuario que le enrostró las quejas de Martín Menem por su reiterado uso del teléfono celular durante el discurso del Presidente. “Más grave fue la acusación de golpismo que sugirió el Presidente, pero entiendo que Menem tan refinado, distinguido y con amplios conocimientos de protocolo, ceremonial y chupamedismo no haya podido tolerar estar al lado mío”, escribió.

Con Petri fue especialmente dura, tal vez para tribunear un poco con las Fuerzas Armadas. Sobre él abundó: “Preocupante que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA (la obra social de los militares) y que hizo su funcionario mendocino. Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país, creo que antes de divagar y comentar como una vecina chusma debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial“. La réplica furiosa parece realmente de un dirigente opositor.

“A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas”, continuó.

Crítica económica

El fuego cruzado entre Villarruel y distintas figuras del Gobierno nacional lleva tiempo. Ella se diferenció claramente de Milei cuando criticó la política económica de apertura de importaciones y las peleas con empresarios como Paolo Rocca, de Techint, y Javier Madanes Quintanilla, de Fate.

Es más, la jefa del Senado había salido en defensa del “empleo nacional” y la “producción nacional” tras un encuentro en La Rioja con el gobernador peronista, Ricardo Quintela, uno de los más férreos opositores a la gestión libertaria.

En la Casa Rosada son muchos los que creen que Villarruel está queriendo plantar el germen constitutivo de su eventual campaña presidencial 2027, aprovechando incluso cierto clima de conflictividad social por el reciente paro general de la CGT, el cierre con toma de la planta de FATE, las escenas de represión frente al Congreso y demás. ¿Es un ensayo de política económica propia disociado del de su compañero de fórmula la crítica a la apertura?, se preguntan en Balcarce 50.

Una lectura posible es que con el PRO de Mauricio Macri amenazando con presentar candidato presidencial propio en las próximas elecciones, y más allá del globo de ensayo del pastor Dante Gebel, la vice aparece como una figura con potencial de partirle, o al menos drenar, algo del el caudal electoral a La Liberad Avanza de cara al 2027. Un sector del peronismo conservador la mira con atención, también el electorado de la familia militar, sectores nacionalistas y hasta cierto establishment empresario. “Opción de derecha racional”, la definen en ciertas mesas.

 

Villarruel

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