Se cumplen 200 años de la capitalidad de la Ciudad de Buenos Aires
Edición Impresa | 4 de Marzo de 2026 | 01:39
Hoy se cumplen exactamente 200 años de un hito central en la historia institucional argentina: la sanción de la Ley de Capitalización de 1826, la norma que declaró por primera vez a la Ciudad de Buenos Aires como capital del Estado y la colocó bajo la jurisdicción directa del gobierno nacional, separándola de la Provincia de Buenos Aires.
La ley fue aprobada por el Congreso General Constituyente el 4 de marzo de 1826 y promulgada dos días después por el entonces presidente Bernardino Rivadavia. En su artículo primero establecía de manera categórica: “La ciudad de Buenos Aires es la Capital del Estado”. A partir de esa declaración, el territorio capitalino quedaba “bajo la inmediata y exclusiva dirección de la Legislatura Nacional y del Presidente de la República”, desplazando a las autoridades provinciales.
La decisión implicó una transformación institucional profunda. El gobierno bonaerense cesó en sus funciones y, por decreto del 7 de marzo de 1826, la provincia fue disuelta como entidad política. La capital nacional abarcaba un territorio que incluía el puerto y la Aduana, principal fuente de recursos fiscales del país en aquel momento, lo que convirtió a la medida en un punto de alta sensibilidad económica y política.
El contexto era complejo. Las Provincias Unidas atravesaban la guerra con el Imperio del Brasil y sostenían tensiones internas entre proyectos unitarios y federales. Rivadavia sostenía que la sede del Poder Ejecutivo y del Congreso debía estar bajo control exclusivo del Estado nacional para evitar que el funcionamiento del gobierno dependiera de autoridades provinciales. El proyecto había sido enviado al Congreso el 9 de febrero de 1826, con ese argumento central.
La resistencia no tardó en manifestarse. Sectores políticos y económicos de Buenos Aires cuestionaron la pérdida de autonomía y el traspaso de los recursos portuarios a la órbita nacional. El gobernador Juan Gregorio de Las Heras finalmente dejó el cargo sin enfrentamiento armado, pero el conflicto político quedó latente.
La vigencia de la capitalización fue breve. Tras la renuncia de Rivadavia en julio de 1827, la provincia recuperó su entidad política y la ciudad volvió a ser su capital. Así concluyó el primer intento formal de federalización, que duró poco más de un año y medio.
Sin embargo, el antecedente resultó decisivo. La experiencia de 1826 sentó una base jurídica y política que décadas más tarde desembocaría en la Ley de Federalización de Buenos Aires, impulsada durante la presidencia de Julio Argentino Roca, que estableció de manera definitiva a Buenos Aires como capital federal en 1880 y abrió paso a la fundación de La Plata como nueva capital provincial.
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