“Estamos cargando barcos con la mejor munición”
Edición Impresa | 11 de Abril de 2026 | 03:20
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país está reabasteciendo sus buques de guerra con armamento de última generación y advirtió que podrían ser utilizados contra Irán si no prosperan las negociaciones diplomáticas previstas para este fin de semana en Pakistán.
En declaraciones al diario New York Post, el mandatario afirmó que la marina estadounidense está siendo equipada con nuevas armas para una eventual ofensiva.
“Estamos llevando a cabo un rearme. Estamos cargando los barcos con la mejor munición, las mejores armas jamás fabricadas; incluso mejores que las que utilizamos anteriormente, con las cuales los hicimos pedazos”, sostuvo Trump.
El presidente republicano remarcó además que, en caso de fracasar el diálogo con Teherán, Washington está dispuesto a emplear ese arsenal. “Si no logramos un acuerdo, las utilizaremos; y las utilizaremos de manera muy efectiva”, agregó.
Trump también se refirió a la influencia estratégica de Irán en la región y relativizó el poder de presión que, según él, intenta ejercer Teherán.
“Irán no tiene cartas”, afirmó, al señalar que la principal herramienta de presión del país persa es su control sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
Según el mandatario estadounidense, la única estrategia iraní es “extorsionar al mundo a corto plazo utilizando las vías fluviales internacionales”. “La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar”, expresó.
Horas antes, Trump había publicado un mensaje en su red social Truth Social en el que mencionaba el “¡¡¡REARME MÁS PODEROSO DEL MUNDO!!!”, en referencia al fortalecimiento militar estadounidense.
EL VIAJE DE VANCE
En paralelo, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, partió el viernes hacia Islamabad para liderar la delegación estadounidense en las conversaciones con Irán.
Antes de despegar desde la Base Conjunta Andrews, el funcionario señaló que Washington buscará mantener un tono constructivo, aunque advirtió que no tolerará maniobras dilatorias.
“Vamos a intentar mantener una negociación positiva”, dijo a los periodistas. Y añadió: “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros estamos dispuestos a extender la mano abierta. Si intentan engañarnos, el equipo negociador no será muy receptivo”.
Las conversaciones se desarrollarán con posiciones distantes entre ambos países. La propuesta estadounidense, compuesta por 15 puntos, pone el foco en el control del uranio enriquecido de Irán y en la reapertura del estrecho de Ormuz, cuya navegación fue afectada por el conflicto reciente.
Irán, en cambio, respondió con un plan de 10 puntos que incluye exigencias más amplias. Entre ellas, el control del estrecho, el cobro de peajes a los buques que lo atraviesen, el cese de las operaciones militares en la región y el levantamiento total de las sanciones internacionales.
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