“Maybe”: el lado oscuro de la intimidad
Edición Impresa | 18 de Abril de 2026 | 05:20
En un cuarto donde el sueño no llega y el silencio pesa más que las palabras, “Maybe” construye una madrugada que se va volviendo cada vez más espesa. La obra, que se presenta los domingos de abril en Área Chica, pone el foco en la intimidad de una pareja atravesada por el insomnio, las sospechas y una incomodidad que no encuentra salida.
Escrita por Pablo Fernández Iriarte a partir de un cuento de Raymond Carver y dirigida por José “Pollo” Canevaro, la historia es, en apariencia, simple: una pareja atraviesa una madrugada en vela. Pero ese punto de partida pronto se resquebraja. Un teléfono que no deja de sonar, una noticia leída casi al pasar y un malestar que crece sin explicación van empujando a Adrián y Celina hacia un terreno cada vez más incómodo.
“Rescaté ese motor del conflicto: la transformación de lo cotidiano en algo inquietante”, cuenta Fernández Iriarte sobre el origen de la obra. En escena, ese extrañamiento se vuelve físico: la cama, las frazadas, el teléfono y hasta los silencios adquieren un peso particular. Nada está ahí solo como decorado.
Según revela en diálogo con EL DIA, el texto se apoya en una tensión que nunca termina de resolverse. “Dejé que el drama se armara a través de lo que callan”, explica el dramaturgo. En ese clima, la pregunta que sobrevuela -quién es capaz de matar o morir por el otro- no aparece como un planteo policial ni literal, sino como una grieta emocional. La incomunicación, dice el autor, es lo que sostiene esa deriva: los personajes quedan atrapados en una especie de paranoia compartida donde “todo vuelve a empezar, pero siempre un poco peor”.
La puesta de Canevaro, remarca Fernández Iriarte, refuerza esa sensación. La estética setentista, la música de Janis Joplin y una escenografía cargada construyen un universo donde el desgaste afectivo se vuelve visible. No es solo una elección de época: hay algo de esos ideales que ya no están, de una mística que se perdió en el camino.
En ese sentido, la ambientación no funciona como un simple marco sino como parte activa del conflicto. El humo, las pastillas, los objetos dispersos en escena dialogan con el estado interno de los personajes y potencian esa sensación de encierro y deriva. Todo parece suceder en un mismo plano, sin escapatoria posible, como si la noche no tuviera fin.
El título también juega en esa ambigüedad. “Maybe” -quizá- es, según el propio autor, el estado emocional de los personajes. Nada es seguro, todo está en suspenso. “Ese ‘quizá’ define lo que sienten y lo que esperan”, resume.
Con actuaciones de Magdalena Pérez Garate y Pablo Fernández Iriarte, “Maybe” invita a inmiscuirse en la “ambigüedad de estos personajes que, en su delirio y en su soledad compartida, terminan sintiendo y sufriendo como cualquier otra persona frente a la incertidumbre del destino”.
Entradas por Alternativa Teatral.
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