Desde Tierra del Fuego, el PJ da sus primeros pasos de cara a 2027

Viajaron tres gobernadores: Kicillof, el local Melella y el riojano Quintela. También otros dirigentes de distintos sectores internos

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La vigilia que se desarrollaba anoche en Tierra del Fuego para conmemorar el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, suponía en términos políticos una señal mucho más abarcativa que el recuerdo del desembarco argentino en las islas aquél lejano 2 de abril de 1982. Para el peronismo, el hecho de que viajaran hasta el sur del país dirigentes de todas las tribus internas, implicaba enviar un mensaje: que se ha puesto en marcha la maquinaria en procura de instalar un candidato para la disputa presidencial del año que viene.

Axel Kicillof, que ya está anotado en la carrera aunque no lo confirme oficialmente, fue uno de los tres gobernadores que participó de la actividad. Obviamente, también el local Gustavo Melella. Y se sumó el riojano Ricardo Quintela. Ellos, junto a legisladores de diversos sectores internos dieron a la ceremonia un tinte fuertemente peronista. Lo facilitó, además, la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Esta vez decidió no ir a Tierra del Fuego como lo hace habitualmente, dicen, para no cruzarse con Kicillof. El PJ respiró aliviado porque esquivó una incómoda foto conjunta, en medio de los coqueteos de algún sector peronista con la vice, distanciada sin remedio del presidente Javier Milei.

Del bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria estuvieron la diputada Victoria Tolosa Paz, quien impulsa un armado peronista federal, los kicillofistas Hugo Yasky, Juan Marino y Hugo Moyano (hijo), Natalia Zaracho (del sector de Juan Grabois), los massistas Cecilia Moreau y Sabrina Selva y la camporista Lucía Cámpora.

DELEGACIÓN LIBERTARIA

Para no dejar que la escena fuera monopolizada por el peronismo, La Libertad Avanza decidió enviar una delegación propia para participar de otra vigilia en Ushuaia, la capital provincial.

La comitiva en cuestión estuvo integrada por el senador nacional Bartolomé Abdala y los diputados nacionales Nicolás Mayoraz, Santiago Pauli, Lorena Villaverde, Verónica Razzini, Virginia Gallardo, Miguel Rodríguez y Agustín Coto, entre otros.

 

Villarruel esta vez decidió no ir a Tierra del Fuego, ¿para no cruzarse con Kicillof?

 

La presencia de Kicillof fue uno de los platos fuertes. El bonaerense está embarcado en su construcción nacional y el acto se terminó transformando en una vidriera para sus pretensiones. Estuvo escoltado por algunos de sus funcionarios más cercanos, como el ministro de Seguridad, Javier Alonso (uno de sus armadores nacionales) y el Asesor General de Gobierno, Santiago Pérez Teruel, que suena para ocupar una de las cuatro vacantes que existen en la Suprema Corte.

Con su presencia en Tierra del Fuego, Kicillof buscó expandir su radio de influencia y erigirse como polo de acumulación de un frente opositor, aunque sus proyecciones nacionales encuentran resistencia dentro de las filas del propio peronismo, en especial en el kirchnerismo.

Fue una oportunidad además para dar un nuevo paso en su decisión de explicitar de manera más concreta sus aspiraciones presidenciales, luego del lanzamiento del think tank del Movimiento Derecho al Futuro y el acto en la Ciudad hace dos semanas. “Lo más importante es generar una fuerza política y una propuesta electoral que nos permita que el gobierno de Milei termine en 2027”, había asegurado este lunes. Kicillof no quiere hablar de candidaturas, pero viene desandando el camino para instalar la propia.

La presencia de Quintela tampoco pareció casual. El riojano busca transformarse en una suerte de articulador para unir piezas sueltas en el peronismo. De hecho, recompuso su relación con Cristina Kirchner y mantiene diálogo constante con Kicillof.

El peronismo recobró viejos bríos en sintonía con los derrapes y las denuncias que impactan sobre el Gobierno nacional que afectan a funcionarios clave como el jefe de Gabinete Manuel Adorni y que llegan hasta los hermanos Milei en el affaire Libra. Esa activación quedó expuesta en este recuerdo por Malvinas.

Si bien la foto de ayer puede interpretarse como un camino de arranque para ordenar un peronismo cruzado por internas fuertes, existen otros cabos sueltos. Por caso, uno de los interrogantes que sobrevuela el escenario del armado opositor es qué hará Cristina Kirchner y si plantará un candidato propio. En los últimos días, sugestivamente, salió a reclamar una interna para definir el candidato a presidente el exmandatario de San Juan, Sergio Uñac.

El debate es incluso más abarcativo. Hay sectores que sueñan con una interna amplia para sintetizar el espacio opositor que incluya exponentes de un peronismo de centro como Miguel Pichetto. Otros, como Juan Grabois, quiere sumar a la izquierda. El debate respecto de cómo será el armado, recién comienza.

PJ
Tierra del Fuego

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