Estudiantes en deuda: empató y ahora piensa en la Copa

No salió de la igualdad ante Talleres en UNO. El equipo falló en la puntada final y no encontró el gol. Ahora, pone el foco en el partido del miércoles ante Flamengo

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Por LUCAS FINOCHIO

lfinochio@eldia.com

Sin sobrarle demasiado, Estudiantes igualó sin goles ante Talleres en el Estadio UNO. Con esta igualdad el Pincha alcanzó la cima del grupo, al menos hasta que mañana juegue Vélez ante Unión, aunque perdió la posibilidad de adueñarse de la punta y encaminar su clasificación como primero.

Ahora, el foco se centra en el partido del miércoles frente a Flamengo por la Copa Libertadores, en un choque de alto vuelo.

El equipo saltó al campo con una estructura distinta a la que había utilizado en su última presentación frente a Cusco FC. Si bien sostuvo la línea de cuatro defensores, el Cacique modificó el armado del mediocampo y la ofensiva. En la zona central, Piovi se plantó como eje, acompañado por Neves y Amondarain, mientras que en ataque Gaich se ubicó como referencia fija dentro del área, con Cetré y Farías partiendo por los costados. De todos modos, más allá de su posición inicial, el ex Colón se fue cerrando progresivamente hacia el centro, moviéndose de derecha hacia adentro para tomar mayor contacto con la pelota.

En el arranque, Estudiantes mostró una intensidad superior a la de su rival. Con Farías como principal conductor y una presión alta sostenida por los delanteros, el Pincha buscó incomodar a Talleres y forzar errores en la salida. Sin embargo, ese dominio inicial no logró traducirse en situaciones de peligro. El equipo monopolizó la pelota, pero abusó de la circulación interna, centralizó demasiado el juego y careció de profundidad para romper líneas o atacar los espacios.

Del otro lado, Talleres detectó rápido una zona vulnerable y comenzó a insistir por allí. La banda izquierda de Estudiantes se transformó en el sector más expuesto, en el tendón de Aquiles, con Valoyes atacando una y otra vez la espalda de Benedetti. Con desbordes y cambios de ritmo, el colombiano generó los mayores inconvenientes para el fondo albirrojo, una constante que se repitió durante gran parte del primer tiempo.

A partir de esas apariciones, el conjunto cordobés construyó sus aproximaciones más claras, mientras que Estudiantes se mostró prolijo hasta tres cuartos de cancha, pero sin claridad en los últimos metros. Lograba progresar con cierta limpieza, aunque al acercarse al área se quedaba sin resolución y sin espacios para lastimar.

 

El equipo monopolizó la pelota, pero abusó de la circulación interna

 

Incluso en los momentos en los que consiguió romper líneas, las jugadas se diluyeron rápidamente. Los avances terminaron encerrados por la marca rival, con los atacantes sin margen para resolver con claridad ni generar peligro real.

Recién pasada la media hora, Estudiantes tuvo su primera situación concreta. Fue a partir de una pelota parada: Cetré metió un centro preciso desde un tiro libre y Amondarain conectó de cabeza en el área, aunque sin poder darle buena dirección. Esa acción, terminó siendo la más clara del Pincha en toda la primera mitad, junto a otro cabezazo del pibe de Bavio. Con el pasar de los minutos, el cuadro estudiantil fue mejorando pero con fallas en la puntada final.

A pesar de las dificultades para generar peligro en los últimos metros, Alexander Medina decidió sostener a los mismos nombres en el arranque del complemento. Sin cambios desde el vestuario, el Cacique apostó por darle continuidad a un equipo que había mostrado control, aunque con escasa profundidad. En ese contexto, y como dato favorable para Estudiantes, Talleres perdió a una de sus piezas más peligrosas: Diego Valoyes no salió a jugar el segundo tiempo por una molestia física.

El desarrollo no cambió demasiado en el inicio del complemento. Estudiantes mantuvo la posesión y la iniciativa, pero siguió repitiendo dificultades para encontrar claridad cerca del área rival. Recién a los 19 minutos Medina movió el banco y mandó a la cancha a Brian Aguirre, Carrillo y Tiago Palacios, dos de ellos preservados desde el arranque para dosificar cargas.

Los cambios se hicieron sentir enseguida. Carrillo aportó mayor presencia en el área y tuvo un cabezazo que salió débil, aunque sirvió para empezar a inquietar. Aguirre, en tanto, le dio otro ritmo al ataque con sus apariciones por izquierda, aportando desequilibrio y mayor agresividad en el uno contra uno.

Sin generar demasiadas situaciones claras, Estudiantes mejoró con los ingresos. Ganó frescura, movilidad y otra dinámica en ataque, lo que le permitió crecer en campo rival y mostrarse más punzante.

En el tramo final, el partido se hizo más abierto y dinámico, con más espacios y un ida y vuelta marcado. En ese contexto, también quedó en evidencia que la sobrepoblación en la mitad de la cancha no había sido el camino más efectivo para generar juego ni lastimar con claridad.

 

ARCO A ARCO
A falta de una fecha para el final del Apertura, y con el empate sin goles de ayer, el arquero Fernando Muslera le bajó la persiana a su arco, ya que mantiene la valla menos vencina del certamen: hasta el momento, apenas recibió 7 goles.
DE RACHA
Estudiantes no salió del empate contra la “T” de Carlos Tevez; sin embargo, con esa igualdad, cosechó el tercer partido consecutivo sin derrotas en el torneo doméstico, ya que viene de superar a Unión (2-1), en UNO, y a Instituto (1-0), en Córdoba.
Estudiantes

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