Brusco crecimiento de la morosidad entre los deudores alimentarios
Edición Impresa | 4 de Abril de 2026 | 01:46
Sobre niveles de morosidad que ya eran muy altos a mediados del año pasado, el registro de deudores alimentarios en la Provincial se incrementó en más de un 100 por ciento en los últimos doce meses, tal como lo marcó un preocupante informe publicado en este diario.
A mediados de 2025 se había informado en este diario que siete de cada diez padres incumplían con la cuota alimentaria de sus hijos o la cumplían en forma muy parcial. Ahora los especialistas señalaron que al agilizarse mecanismos de inclusión en el listado, el cambio normativo dejó al descubierto un brusco incremento del listado, en una situación que afecta de manera directa la dinámica de un número de hogares cada vez mayor.
Las cifras no dejan dudas. En 2021, el Registro contabilizaba 1.020 deudores. Cuatro años después, en 2025, ese número escaló a 3.659, y en la actualidad el total de personas incluidas en él asciende a 8.510, según datos difundidos por el ministerio provincial de Mujeres y Diversidad.
Se indicó que detrás de este salto hay un cambio clave, ya que ahora es posible inscribir a quienes incumplen desde la primera cuota provisoria, sin necesidad de esperar reiteraciones.
Fuentes oficiales vincularon este escenario con la distribución desigual de las tareas de cuidado. La mayoría de niñas y niños vive con sus madres, quienes suelen asumir en soledad la responsabilidad cotidiana, una carga que impacta en sus trayectorias laborales y educativas, limitando oportunidades y profundizando brechas de género.
No es necesario aludir a las enormes dificultades que atraviesan las madres para poder consolidar la situación ante un registro, ya que tienen que iniciar un juicio, pagar a un abogado, afrontar todo un proceso, lograr una sentencia a favor y después de eso pedirle a la jueza que la ejecución del fallo no se vea desvirtuada mediante pagos parciales, que después sirven para que el deudor demuestre “voluntad de pago”, a pesar de que las cuotas aportadas suelen ser irrisorias.
Entre otras medidas previstas por la inscripción en el registro de los morosos, figura para los incumplidores la imposibilidad de renovar la licencia de conductor, no dar curso a operaciones bancarias como la obtención de créditos o negar la tramitación de tarjetas de crédito o apertura de cuentas corriente.
En términos generales la teoría pareciera estar cubierta. Pero no así la práctica. Los tribunales de Familia debieran poner la lupa en estas situaciones que dejan a muchas mujeres y a sus hijos privados de derechos esenciales. Los reclamos de estas personas perjudicadas no debieran ser desoídos.
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