Propiedades en cuotas: declaró la escribana de Adorni
Edición Impresa | 9 de Abril de 2026 | 02:38
Entre algunas lagunas, sin celular y con una serie de declaraciones que derivaron en más pedidos de prueba por parte de la Justicia, declaró ayer Adriana Mónica Nechevenko, la escribana que intervino en las compras de propiedades que realizó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Precisó, entre otras cuestiones, que el departamento de Caballito en el que vive el funcionario se lo cedieron dos jubiladas a cambio de un anticipo de 30.000 dólares y la facilidad de poder pagar 200.000 dólares sin intereses hasta noviembre de este año.
No obstante, la escribana no pudo despejar uno de los interrogantes de la causa que investiga a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito: el origen del dinero. “Eso pregúntenle a él”, respondió a los medios que la esperaban en las escalinatas de Comodoro Py, donde testificó durante más de dos horas ante el fiscal Gerardo Pollicita.
Tras la declaración, el juez federal Ariel Lijo -a pedido de Pollicita- ordenó allanamientos en distintas inmobiliarias. El objetivo fue secuestrar la documentación de las operaciones en las que intervinieron.
A TASA CERO
El eje del expediente está puesto en el departamento de Caballito. Según explicó la escribana, la operación se cerró con un anticipo de 30.000 dólares y un saldo de 200.000 en cuotas sin interés.
Según Nechevenko, no se trató de un préstamo, sino de una “compraventa con hipoteca por saldo de precio”. Las propias vendedoras financiaron la mayor parte del valor del inmueble.
La modalidad llama la atención: casi el 90% del precio fue financiado a tasa cero por dos jubiladas, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, y sin intervención de entidades bancarias.
Con cierta incomodidad, la escribana le respondió al fiscal que es un método “habitual” y que “no reviste ninguna irregularidad”.
El propietario anterior del departamento era el exfutbolista Hugo Morales, que ya declaró y dijo que al momento de escriturar aparecieron “dos chicos”.
Uno de ellos sería el hijo de una de las jubiladas que firmó la escritura y no se descarta que fueran conocidos de Adorni.
Las dos mujeres están citadas a declarar hoy, mientras la fiscalía analiza convocar a los jóvenes que acompañaron a las propietarias al momento de la escrituración.
Nechevenko también detalló una operación previa: la hipoteca de un departamento en Parque Chacabuco, a partir de la cual se habría obtenido un préstamo de 100.000 dólares a abonar en 24 cuotas mensuales, con una tasa del 11% anual. Ese préstamo fue efectuado también por dos mujeres, Graciela Isabel Molina de Cancio y Victoria María José Cancio, citadas a declarar para el lunes.
“Con ese dinero, Bettina Angeletti fue al Banco Galicia y realizó un depósito de 100.000 dólares, con lo que logran comprar una propiedad en el country Indio Cuá”, en Exaltación de la Cruz, reconstruyeron fuentes judiciales. Ese inmueble quedó a nombre de la esposa de Adorni.
Esa compra fue por 120.000 dólares, “ahí ya hay 20.000 dólares que tuvo que poner el matrimonio”.
En noviembre de 2025, siempre según el relato de Nechevenko, el jefe de Gabinete descontó 30 mil dólares de aquellos 100.000 que contaban con un interés del 11%. Le quedarían 70 mil a cancelar a noviembre de este año.
Es decir: “Ya hay 20 mil colocados para la casa de Indio Cuá, 30 mil que se entregaron para cancelar parte de la hipoteca y otros 30 mil que se aplicaron al departamento de Caballito”, detalló una fuente al tanto de la investigación.
En total, son 70 mil dólares de adelanto que la Justicia busca determinar si Adorni puede justificar o no con su patrimonio.
Para hoy están citadas dos de las jubiladas que le prestaron dinero al jefe de Gabinete
Es apenas uno de los interrogantes que el fiscal Pollicita y el juez Lijo pretenden despejar en el expediente que se inició con una denuncia de la diputada Marcela Pagano y que pone bajo la lupa la evolución patrimonial del funcionario desde que asumió en el gobierno de Javier Milei.
La declaración de la escribana era considerada clave para ordenar la secuencia entre las operaciones de Adorni y sus ingresos declarados. Sin embargo, su testimonio no alcanzó para despejar dudas sobre el origen de los fondos. Tampoco pudo precisar cuánto cobró de honorarios: “No lo recuerdo bien”, dijo, y se excusó de explicar el motivo de sus siete visitas a la Casa Rosada al afirmar que a su cliente “no le gustaría”.
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