Un platense de 73 años hizo podio entre más de mil atletas, en un triatlón internacional
Edición Impresa | 12 de Mayo de 2026 | 02:42
Gustavo Marín -con 73 años- volvió a demostrar que los límites muchas veces están más en la cabeza que en el cuerpo. El platense y ex presidente de la Asociación de Pymes de la Construcción (Apymeco) se subió al podio en el “Ironman 70.3” de Lima, Perú, una de las competencias más exigentes del triatlón internacional. Aunque clasificó al Mundial de la disciplina que se disputará en septiembre en Niza, Francia, advirtió -en diálogo con EL DIA- que no irá pero que se está preparando para el 2027.
La prueba reunió a 1.400 atletas de 35 países y consistió en un recorrido demoledor: 2.000 metros de natación en aguas abiertas, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de running. Marín compitió en la categoría de 70 a 74 años y terminó segundo, con un tiempo total de 7 horas y 2 minutos.
“El primero me llevaba cinco minutos después de la natación. Lo fui descontando en el running, pero en los últimos siete kilómetros me agarró un bajón y no pude alcanzarlo”, contó el deportista platense sobre la carrera disputada el pasado 26 de abril en la costa peruana.
Natación, bicicleta y running
El “Ironman” en Lima no fue sencillo. La etapa de natación se desarrolló en el Océano Pacífico y las condiciones climáticas complicaron a muchos participantes. “Había viento y oleaje contra la costa. Entrábamos al agua cada tres segundos. Tenías que pasar las olas tipo delfín hasta poder nadar bien”, recordó. “Cada cinco o seis brazadas hacía una frontal para mirar las boyas y tragué mucha agua”, agregó.
Luego llegó el turno de la bicicleta: un circuito costero de 30 kilómetros que debía repetirse tres veces. “Había tres subidas en cada vuelta. Dos eran accesibles y una muy dura, donde había que pararse sobre la bici. Además, teníamos viento en contra a la ida y a favor a la vuelta”, detalló. El recorrido incluyó reductores de velocidad que provocaron pinchaduras y problemas mecánicos en varios competidores.
La última etapa fue el running, también sobre la costa limeña. “Después de los 90 kilómetros de bici salías a correr tres vueltas de 7 kilómetros. Ahí la cabeza juega muchísimo. La ansiedad te puede comer si arrancás demasiado fuerte”, señaló.
Su recorrido
Su historia deportiva comenzó mucho antes del triatlón. Jugó al fútbol en las divisiones de Estudiantes hasta tercera y, ya recibido de ingeniero, continuó compitiendo en ligas amateurs. Sin embargo, dos graves lesiones de ligamentos cruzados marcaron un punto de inflexión. “Primero me lesioné una rodilla cerca de los 40 años y, cuatro años después, la otra. Nunca quedé del todo bien”, relató. Fue entonces cuando empezó a correr. Más tarde llegaron las carreras de trail y, en 2015, el triatlón.
Desde entonces disputó 35 triatlones con 30 podios, completó 12 duatlones y ganó todos. Además, en trail running participó de 31 competencias, con 23 podios.
“Entreno de lunes a sábado entre tres horas y media y cuatro horas por día”, manifestó. La preparación incluye gimnasio, running, natación y ciclismo. En las semanas previas al Ironman llegó a pedalear hasta 270 kilómetros semanales, además de nadar entre 6.000 y 7.000 metros y correr más de 20 kilómetros.
“Hay que escuchar el cuerpo. Reconocer cuándo puede venir un tirón o una contractura”, sostuvo. También remarcó la importancia de la alimentación y el control mental. “Trato de manejar la ansiedad y no fundirme rápido. En estas carreras largas, la cabeza es fundamental”, advirtió
Su actuación en Perú le dio la posibilidad de acceder al Mundial de Ironman en Francia. Sin embargo, decidió dejar pasar el cupo. “El circuito de bicicleta es muy montañoso y yo entreno acá, en Camino Centenario. No tenía sentido ir sin estar preparado como corresponde”, explicó.
Lejos de pensar en bajar el ritmo, ya tiene nuevos objetivos. “Voy a tratar de correr otra carrera en octubre. Y también una en Buenos Aires que clasifica al Mundial 2027”, adelantó.
A los 73 años, Gustavo Marín sigue entrenando como un atleta profesional y compitiendo al máximo nivel internacional.
Su historia es la de alguien que transformó las lesiones en un nuevo comienzo y encontró en el triatlón una manera de seguir desafiándose.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE