Franco Colapinto volvió a dejar su huella en la Fórmula 1. En un Gran Premio de Barcelona condicionado por la alta degradación de los neumáticos y las estrategias cambiantes, el piloto argentino completó una sólida actuación para finalizar octavo y sumar cuatro puntos importantes para Alpine en el Campeonato de Constructores.
Después de un arranque de fin de semana complicado para la escudería francesa, el equipo logró revertir la situación en carrera y aprovechar un contexto favorable en el Circuit de Catalunya. Pierre Gasly terminó séptimo y Alpine consiguió una cosecha valiosa en una fecha que parecía cuesta arriba.
Colapinto, que había partido desde la 13ª posición, protagonizó una largada impecable. Con neumáticos blandos y una gran reacción en los primeros metros, ganó dos posiciones rápidamente para ubicarse 11°. Sin embargo, el desgaste prematuro de las gomas obligó al equipo a adelantar su primera detención en boxes en una competencia donde la gestión del caucho terminó siendo determinante.
La carrera se volvió impredecible desde temprano. Los equipos comenzaron a evaluar estrategias de hasta tres paradas debido al abrasivo asfalto catalán, mientras varios pilotos sufrían problemas de ritmo. En ese escenario, Alpine apostó por movimientos agresivos que terminaron beneficiando al argentino.
En la vuelta 20, el equipo le pidió a Colapinto que dejara pasar a Gasly, que en ese momento tenía un mejor ritmo. La decisión no cayó bien en el joven de 23 años, que expresó su disgusto por radio. Sin embargo, lejos de desmoronarse, respondió con una mejora notable en sus tiempos y volvió a meterse en pelea directa por los puntos.
El momento clave llegó en la vuelta 35. Alpine realizó una parada perfecta y Colapinto logró concretar un undercut sobre Liam Lawson para ganar una posición decisiva. Poco después, el abandono de Fernando Alonso provocó un Virtual Safety Car que terminó alterando nuevamente el desarrollo de la carrera.
Ese neutralización benefició tanto a Alpine como a Lewis Hamilton, que aprovechó la situación para consolidar una estrategia que le permitió quedarse con una victoria histórica: fue su primer triunfo con Ferrari y el número 106 de su trayectoria en la máxima categoría.
En medio de ese escenario caótico, Colapinto mantuvo la concentración y siguió avanzando. Superó a Oliver Bearman y volvió a mostrarse competitivo en los tramos finales, incluso después de una pequeña salida de pista cuando intentaba acercarse a Gasly. El argentino recuperó rápidamente el control del auto y sostuvo un ritmo sólido hasta la bandera a cuadros.
Los abandonos de Andrea Kimi Antonelli y Charles Leclerc terminaron de acomodar el clasificador a favor de Alpine, que logró meter a sus dos pilotos entre los diez mejores y rescatar un resultado muy positivo para el campeonato.
Hamilton se quedó con la victoria, mientras que George Russell y Lando Norris completaron el podio en Barcelona. Más atrás, Colapinto celebró otro paso firme en su crecimiento dentro de la Fórmula 1 y confirmó que puede competir de igual a igual frente a pilotos con mucha más experiencia.
La próxima fecha de la temporada será el Gran Premio de Austria, que se disputará del 26 al 28 de junio. Allí, el argentino buscará sostener el buen momento y seguir sumando protagonismo en la máxima categoría del automovilismo mundial.
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