El triunfo del candidato de ultraderecha Abelardo De la Espriella en la elección presidencial colombiana presenta un desafío para Milei. La segunda vuelta, que tendrá lugar el 21 de junio, probablemente hará a De la Espriella presidente. Es que la tercera candidata responde al ex presidente Álvaro Uribe, quien tiene una posición definida a favor de De la Espriella y de Trump. El triunfo de este candidato se hace así el escenario más probable. Desde el punto de vista de Washington, la probable derrota del candidato progresista Iván Cepeda -eventual sucesor de Gustavo Petro- es un triunfo político para Trump en el segundo electorado de América del Sur. La elección presidencial de Brasil, que tiene lugar en octubre, se presenta todavía confusa y sin un ganador claro. Aunque el eventual triunfo de De la Espriella significa para Milei que la línea que él representa se fortalecerá en la región, ello hará que no sea el único presidente importante que se alinea con Trump en América del Sur, dada la dimensión e importancia de Colombia.
El 4 de julio se cumple el 250° aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y tanto Milei -que ya viajó diecisiete veces a este país desde que es presidente- como De la Espriella -que habrá sido electo en segunda vuelta para ese entonces- estarán presentes en la celebración. En menos de un año de Trump en el poder, Milei mostró un marcado alineamiento con la Casa Blanca que fue correspondido por ésta. La cuestión es que ahora tendrá un competidor en este rol, ya que De la Espriella públicamente ha expresado su adhesión a Trump durante la campaña.
En política interna, el Gobierno se siente más fuerte en base a algunos datos económicos más favorables que le permiten mostrar a la opinión pública un mejor horizonte. Siguiendo el sistema electoral de las PASO -que probablemente se mantenga- a mediados de agosto de 2027 serán definidas las candidaturas a presidente. Es decir, Milei tiene por delante catorce meses para consolidar su candidatura a la reelección, la cual probablemente dependerá de la economía, como suele suceder.
Dentro de su partido aparece una alternativa, que es la de Patricia Bullrich. Ya con gestos y actitudes enfrentadas al presidente en el caso Adorni, ha mostrado su intención y vocación de ser candidata presidencial. Aunque esto no significa que necesariamente vaya a una interna contra Milei, sí puede ser una forma de generar cierto poder propio que le permita jugar un rol en la definición de la interna. Durante los próximos catorce meses, Bullrich jugará un rol político con posiciones ambiguas respecto a Milei, como ha hecho en el caso Adorni, pero sin enfrentarlo de forma irreversible.
En última instancia, la senadora por la Ciudad de Buenos Aires competiría por el mismo electorado que tiene el presidente.
Los sondeos siguen mostrando que el caso Adorni es quizás el mayor costo político que está enfrentando hoy Milei y por eso ella lo está usando, cuestionando la decisión de mantener al Jefe de Gabinete por parte del presidente. Esta posición de Bullrich no facilita sus relaciones hoy tanto con la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, como con el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El radicalismo no tiene ningún candidato para competir por la Presidencia hasta el momento y difícilmente lo tenga. Es probable que algún sector de este partido termine apoyando a un candidato peronista, pero sin que esto implique una alteración significativa en el electorado de Milei.
PREMIOS Y CASTIGOS
El Congreso es el ámbito político central en los próximos días, dado que, avanzando junio, se verá dominado por la acción o inacción. El receso de invierno hace improbable un funcionamiento intenso de ambas Cámaras a lo largo de parte de junio y julio. Esto hace que al presidente le queden pocos días para lograr que el Congreso apruebe sus proyectos prioritarios. Se pondrá a prueba en este periodo la capacidad de la Casa Rosada de negociar nuevamente con los gobernadores. Milei parece dispuesto a darles más fondos en el segundo semestre que los otorgados en el primero. Como han hecho todos los presidentes anteriores desde el restablecimiento de la democracia, utilizará para ello los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para premiar o castigar a aliados y enemigos.
En la jerga política argentina se suele llamar usualmente a este mecanismo como “el látigo y la billetera”. El sistema alcanza también a la Coparticipación Federal. Las transferencias automáticas a las provincias aumentaron 8,6% en términos reales y el gobierno nacional repartió más de ocho billones de pesos, un crecimiento del 41% con relación al mes anterior. Entre las provincias beneficiadas quedó excluida la de Buenos Aires, que es la base política de la eventual candidatura presidencial opositora de Axel Kicillof.
En alguna medida, la lista de gobernadores beneficiados por la redistribución de fondos del Gobierno es la de los mandatarios que viajaron a Estados Unidos para participar en la “Semana Argentina” en Nueva York, y a la cual asistió el presidente. Son prácticamente los mismos que recibieron doscientos siete mil quinientos millones de pesos en este concepto.
La reforma política, estancada
La vigencia de las PASO para el proceso electoral camino a 2027 se ha ido afianzando. El proyecto de reforma inicialmente iniciado por el gobierno nacional ha perdido fuerza. Ingresó hace semanas al Congreso y todavía sigue sin tratarse en las comisiones de las dos Cámaras. Bullrich ya advirtió al gobierno nacional que el oficialismo no tiene los votos necesarios para aprobar el proyecto. Los gobernadores se oponen a él porque les quita la libertad de poder determinar la fecha de la elección provincial separada de la nacional, una prerrogativa muy útil de acuerdo a su interés político local y a su relación con el gobierno nacional.
La Casa Rosada, en cambio, prefiere alinear todas las elecciones locales a las nacionales y esta es la diferencia principal. Para los gobernadores que negocian con el gobierno nacional, elegir la fecha de la elección provincial es una decisión política muy importante y por eso es difícil que la eliminación de las PASO avance. Por eso, la información que transmitió Bullrich tiene alta probabilidad de ser cierta. Es decir, que a los gobernadores les quedarían doce meses para elegir los candidatos a gobernador para las provincias y después cuándo les conviene hacerlas.
Esto les permitiría prolongar por varios meses sus negociaciones con el gobierno nacional. Pero hasta ahora, más allá de las perspectivas electorales, el gobierno nacional aparece como una fuerza unida, mientras que la oposición continúa dispersa.
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