El operativo municipal realizado anteanoche en una esquina céntrica de La Plata, que derivó en el secuestro de una moto que circulaba con el caño de escape libre –una falta considerada como una de una de las principales causas de reclamos vecinales por ruidos molestos en la Ciudad- marca un rumbo que, de ser continuado en el tiempo, tanto para esa como para otras infracciones, podría implicar mejoras sustanciales a la calidad de vida de los platenses.
Cansados de los estruendos nocturnos, muchos vecinos que fueron testigos del operativo realizado por el personal de la Patrulla Municipal celebraron la medida. El mensaje de esa gente no pudo ser más claro, ya que se trataba, en definitiva, de una acción que apunta a defender el mejor uso saludable de los espacios públicos. La moto quedó a disposición de la Justicia de Faltas que manejará la causa.
Cuando se habla del concepto de espacio público, los especialistas definen varias características: primeramente, que se trata de un lugar de dominio estatal y de uso colectivo, sometido a condiciones de uso regladas por derechos y obligaciones. La función de ese espacio es, entonces, la de favorecer una convivencia libre, pero sometida a leyes y reglamentos.
Tales principios valen para espacios como calles, veredas, plazas, paseos, ciclovías, sendas peatonales, reservas naturales, playas, así como también edificios oficiales y otros lugares que no pueden ser agredidos por ningún tipo de contaminación, actos de vandalismo, usurpaciones o cualquier otra clase de actitud disvaliosa o delictiva.
El respeto a estos principios, agregan, se va imponiendo en todo el mundo, no sólo reflejado en nuevas legislaciones y en recién creadas ramas del derecho, sino también en la gradual incorporación cultural de las sociedades a estas premisas que regulan la mejor vida colectiva.
Lamentablemente persisten casos, cada vez más aislados, de personas que se resisten a aceptar la vigencia de nomas que apuntan a instalar un creciente respeto a los derechos de terceros y a las leyes que buscan mejorar el medio ambiente.
Un caso ciertamente negativo es el que vinieron ofreciendo las caravanas de motos los fines de semana en la Región, en lo que pareciera ser un insólito desafío a la sensatez de una sociedad.
La reacción de muchos testigos ocasionales al operativo realizado en una esquina céntrica de la Ciudad resultó ser tan positiva como la propia acción estatal que, de extenderse a situaciones que afectan a otros derechos de las personas, podrán disuadir a los que se resisten a acatar leyes que son sancionadas para el bien de todos y de las que nadie puede quedar exento.
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