Un nuevo episodio de violencia de género volvió a conmocionar a Berisso y puso en alerta a las autoridades sanitarias y judiciales. Una joven de 20 años, embarazada de siete meses, tuvo que ser internada en el Hospital Mario Víctor Larrain luego de denunciar que fue agredida por su ex pareja, de 21 años, quien además habría ingresado a su vivienda, provocado destrozos y sustraído su celular.
El hecho ahora es materia de investigación, mientras la víctima permanece bajo observación médica y solicitó medidas de protección para resguardar su integridad. De acuerdo con la información oficial, todo se conoció cuando desde el nosocomio local dieron aviso a la Comisaría de la Mujer y la Familia de Berisso sobre el ingreso de una joven que presentaba lesiones compatibles con un contexto de violencia de género.
Según trascendió, la mujer llegó al hospital por sus propios medios y quedó internada debido a su estado de embarazo. En ese marco, una oficial se trasladó hasta el establecimiento médico ubicado sobre calle 5 entre Montevideo y 166 para interiorizarse sobre la situación y tomar conocimiento de los hechos denunciados.
Siempre de acuerdo a las primeras actuaciones, la joven señaló que su ex pareja se presentó en la vivienda donde reside y que, tras ingresar al inmueble, la atacó físicamente. Además, aseguró que el acusado ocasionó daños en distintos sectores de la casa y se llevó su teléfono celular antes de retirarse del lugar.
La situación generó especial preocupación debido al avanzado estado de gestación de la víctima, quien cursa el séptimo mes de embarazo. Por esa razón, los profesionales médicos decidieron mantenerla internada para controlar tanto su evolución como la del bebé.
El caso se suma a otros episodios de violencia contra las mujeres registrados en la región y vuelve a poner en evidencia una problemática que continúa generando preocupación. Organismos especializados y distintas instituciones vienen insistiendo en la importancia de denunciar este tipo de hechos y de activar los mecanismos de protección previstos para las víctimas.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que la joven solicitó medidas cautelares para evitar nuevos episodios y garantizar su seguridad. Mientras tanto, la Justicia deberá avanzar con la recolección de pruebas y determinar las circunstancias en las que se produjo el ataque denunciado.
Por estas horas, el foco está puesto en la recuperación de la víctima y en el seguimiento médico de su embarazo, mientras la causa continúa su curso y las autoridades analizan las medidas a adoptar en torno al acusado.
El grave episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las herramientas de prevención y asistencia ante situaciones de violencia de género, especialmente cuando existen condiciones de extrema vulnerabilidad como en este caso, en el que una mujer embarazada terminó hospitalizada.
SUSCRIBITE a esta promo especial