Un hombre de 48 años denunció que el domingo pasado llevó a su padre al hospital Rossi -ubicado en 36 entre 117 y 118-, porque presentaba un cuadro de presión baja. Horas después, siempre a tenor de su presentación, se produjo el deceso y un hecho indignante: a la víctima le arrancaron los elementos de oro que tenía consigo.
Según pudo saber este diario de fuentes del caso, el jubilado llegó junto a su hijo alrededor de las 13 a dicho centro asistencial, en el Barrio Hipódromo.
De acuerdo a lo que expuso en la comisaría segunda, al infortunado hombre lo dejaron internado en la sala de la guardia, en observación.
El denunciante, a su vez, se quedó en la sala de espera y, solo al momento de los partes médicos sobre la situación de su padre, podía ingresar a verlo.
Un vocero precisó que “el hijo de la víctima se quedó hasta cerca de la una de la madrugada, porque le indicaron en el hospital que no podría quedarse durante la noche con su padre”. Por eso se retiró entonces a su domicilio, con la intención de volver al día siguiente.
Sin embargo, el mismo informante reveló que “alrededor de las 4.30 de la mañana llamaron al hijo desde el hospital, para comunicarle que su padre había fallecido”.
Conmocionado, fue hasta el Rossi y constató la terrible novedad. Pero en esos momentos de profundo dolor, se encontró con otra desagradable situación: “A su padre fallecido le faltaba una cadena gruesa de oro y un anillo de oro grande con un dibujo que lo recuerda”.
El vocero acotó que “los médicos le dijeron que no sabían lo que pasó con esas pertenencias”. Ahora se analizan cámaras de seguridad en busca de respuestas.
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