Antes de que las pericias y los análisis de las cámaras de seguridad terminen de echar luz sobre lo ocurrido, una muerte violenta ocurrida en la madrugada de ayer en Tolosa volvió a poner en primer plano el clima de inseguridad que desde hace meses denuncian vecinos de distintos barrios de La Plata. El episodio terminó con un hombre muerto y con un policía por estas horas detenido, en una causa que quedó caratulada como “Homicidio - Averiguación de ilícito” y es investigada por la UFI N°11, a cargo del fiscal Álvaro Garganta.
Según pudo saber EL DIA, la víctima fue identificada como Heber Roberto Villarroel, de 45 años, conocido en la zona con el apodo de “Kiko”, quien falleció tras recibir disparos en inmediaciones de 12 entre 526 y 527. Al arribar al lugar, personal policial encontró el cuerpo tendido junto a una motocicleta Honda XR que permanecía encendida y, además, dos vainas servidas calibre 9 milímetros.
De acuerdo con la reconstrucción inicial realizada a partir de las actuaciones y testimonios incorporados al expediente, horas después se presentó espontáneamente en la seccional Sexta un oficial de 28 años que se encontraba franco de servicio. Según la versión que brindó ante las autoridades, había ido junto a un amigo a comprar a un kiosco de la zona y, mientras aguardaba en su automóvil, un motociclista se detuvo, descendió del rodado y se acercó hacia él. El efectivo sostuvo que interpretó que iba a ser víctima de un robo y efectuó dos disparos con su arma reglamentaria.
Siempre según las actuaciones, tras los disparos ambos se retiraron del lugar y recién más tarde el agente decidió presentarse ante la Policía. A raíz de ello, desde la fiscalía se ordenó su aprehensión, el secuestro del arma de fuego, la realización del dermotest y otras medidas periciales destinadas a esclarecer la mecánica del hecho.
El fallecido tenía antecedentes
Uno de los testimonios recogidos en la escena fue el de un vecino y ex jugador de Gimnasia y Esgrima La Plata, quien manifestó haber escuchado un grito de auxilio y, segundos después, dos detonaciones. Sin embargo, al asomarse por la ventana aseguró que no alcanzó a observar lo sucedido.
También declaró una mujer que reconoció a Villarroel como un amigo y afirmó que la motocicleta hallada en el lugar era de su propiedad y que se la había prestado poco antes del episodio.
Según otra declaración incorporada a la causa, “Kiko” había salido en el rodado con destino a un comercio que permanecía abierto durante la madrugada y, al no regresar, comenzaron a buscarlo hasta encontrarse con el despliegue policial en la cuadra donde finalmente apareció muerto.
En las actuaciones judiciales incorporadas al expediente también consta que Villarroel, registraba antecedentes penales por robo calificado y por una causa por abuso de armas, amenazas y lesiones. De hecho, fuentes de la pesquisa señalaron que se trataba de una persona con historial vinculado a hechos delictivos, aunque remarcaron que la investigación en curso deberá determinar con precisión qué ocurrió y si, tal como sostuvo el policía detenido, el fallecido intentó concretar un robo antes de recibir los disparos.
Un barrio conmocionado
El caso se produce en un contexto de creciente preocupación en Tolosa, donde en los últimos meses vecinos y comerciantes vienen denunciando una seguidilla de robos y hechos violentos que derivaron incluso en movilizaciones y reclamos por mayores medidas de seguridad.
La muerte de Villarroel volvió a sacudir a ese sector de La Plata y se suma a una larga lista de episodios que reflejan la violencia delictiva con la que conviven numerosos barrios de la región.
Con este caso, ya son ocho los crímenes registrados en La Plata, Berisso y Ensenada en lo que va de 2026. La estadística se agravó apenas unas horas después con el hallazgo de un hombre degollado en Berisso (ver nota aparte), un hecho que también es investigado por la Justicia.
Las cámaras, la clave
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que una de las claves para reconstruir lo sucedido estará dada por las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones de 12 y 526, tanto públicas como privadas, además de las pericias realizadas por especialistas en balística, rastros, fotografía, planimetría y accidentología.
Los elementos secuestrados y los resultados de esos estudios serán determinantes para establecer cómo se produjo la secuencia que terminó con la muerte de Villarroel y definir las responsabilidades penales del caso.
En ese sentido, voceros de la causa remarcaron a este diario que ninguna hipótesis se encuentra descartada.
Mientras tanto, el expediente continúa avanzando bajo la órbita de la fiscalía de Álvaro Garganta y se espera que en las próximas horas los resultados de las pericias comiencen a aportar respuestas sobre uno de los episodios más conmocionantes registrados en la región en los últimos días.
Voceros indicaron que el fallecido tenía antecedentes penales por robo y otros delitos
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