Golpes, amenazas de mutilación y casi una hora de cautiverio. Ese fue el calvario que sufrió un matrimonio de jubilados durante una feroz entradera ocurrida en ruta 36 y 66, en el límite entre Lisandro Olmos y Los Hornos. Los asaltantes irrumpieron armados, maniataron a las víctimas y, mientras las mantenían reducidas, se llevaron un botín compuesto por 25.000 dólares, 8 millones de pesos, armas de fuego y una camioneta.
Según pudo saber EL DIA, el ataque comenzó cuando el hombre regresaba a su vivienda y descendía de su vehículo. En ese instante fue sorprendido por tres delincuentes vestidos de negro, con gorras y pasamontañas. Los tres estaban armados: uno portaba un arma larga, otro una pistola y el restante exhibía un arma que la víctima no logró identificar.
Sin darle tiempo a reaccionar, lo golpearon y lo obligaron a ingresar a la propiedad. Dentro se encontraba su esposa, quien al advertir lo que ocurría intentó cerrar la puerta de acceso. Sin embargo, los ladrones la derribaron a patadas y entraron por la fuerza.
Una vez adentro, maniataron de pies y manos al matrimonio y comenzaron a exigir dinero. “¿Dónde está la plata? ¿Dónde está la plata? Si no, le corto los dedos”, repetía uno de los asaltantes mientras golpeaba al jubilado, según quedó asentado en la denuncia.
Durante aproximadamente una hora, dos integrantes de la banda revisaron cada ambiente de la vivienda en busca de efectivo y objetos de valor, mientras el tercero permanecía custodiando a las víctimas.
Pero eso no fue todo. Los ladrones también exigieron las llaves del comercio lindero a la vivienda. Una vez allí, forzaron dos cajas de seguridad y se apoderaron de una suma millonaria superior a 25.000 dólares.
La banda permaneció alrededor de una hora dentro de la propiedad, un tiempo que para las víctimas pareció eterno.
Antes de escapar, los delincuentes se llevaron además una camioneta Ford Territory, documentación personal y dos armas de fuego registradas pertenecientes al jubilado.
En este contexto, y de acuerdo con el relato del denunciante, en medio del asalto los delincuentes deslizaron que abandonarían la camioneta en el partido de La Matanza, aunque por el momento no se tienen precisiones sobre el destino final del vehículo ni sobre la ruta de fuga utilizada por la banda.
Tras la huida de los asaltantes, el matrimonio consiguió liberarse por sus propios medios y dar aviso a las autoridades. Afortunadamente, ambos resultaron ilesos y no necesitaron asistencia médica, aunque las secuelas emocionales del traumático episodio son difíciles de medir. Mientras tanto, efectivos policiales y personal de la Policía Científica trabajaron en el lugar en busca de rastros y evidencias que permitan identificar a los responsables.
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