Bahía Blanca enfrenta una creciente preocupación por el aumento del consumo de vapeadores y bolsas de nicotina entre adolescentes y jóvenes, una tendencia que especialistas vinculan con nuevas estrategias de la industria para captar consumidores mediante productos presentados como modernos y aparentemente inofensivos.
Neumonólogos, cardiólogos y expertos en salud pública coinciden en que, pese al cambio de formato, la nicotina continúa siendo una sustancia altamente adictiva. Jorge Bettini, jefe de la Unidad de Neumonología del Hospital Municipal, sostuvo que estos productos “están diseñados para generar mayor adicción, tanto en términos farmacológicos como en términos de diseño”.
En la misma línea, el médico Marcelo Mené explicó que los dispositivos utilizan sales de nicotina que permiten consumir dosis elevadas sin la irritación característica del cigarrillo tradicional. “El diseño busca un impacto directo y veloz en el cerebro, garantizando que la dependencia se instale mucho antes de lo que uno puede imaginar”, afirmó.
Uno de los principales focos de alarma es la edad de inicio. Los especialistas remarcan que el cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años y que la exposición temprana a la nicotina puede afectar funciones vinculadas con la memoria, el aprendizaje, el control de impulsos y la regulación emocional.
También cuestionan la idea de que vapear equivale a inhalar vapor de agua. “Es una falsedad con un fin únicamente de marketing”, señaló Mené, quien advirtió que los aerosoles contienen sustancias capaces de dañar la barrera protectora de los pulmones. Bettini agregó que estos productos pueden provocar broncoespasmos, tos crónica y agravar enfermedades respiratorias como el asma.
A la preocupación por los cigarrillos electrónicos se suma la expansión de las bolsas de nicotina, pequeños sobres que se colocan entre la encía y el labio. Al no producir humo ni olor, su consumo suele pasar inadvertido. “Un adolescente puede consumir el equivalente a dos atados de cigarrillos por día sin que sus padres lo noten”, alertó el cardiólogo Marcelo Cáncer.
Los especialistas coinciden además en que ni los vapeadores ni las bolsas de nicotina cuentan con aval científico para abandonar el tabaquismo. Por el contrario, advierten que muchas personas terminan combinándolos con cigarrillos convencionales, profundizando la dependencia.
Frente a este escenario, distintas organizaciones médicas reclamaron medidas para limitar la expansión de estos productos y reforzar las campañas de prevención orientadas a adolescentes y familias.
SUSCRIBITE a esta promo especial