Mientras el mundo pierde tensión por la enésima tregua entre EE.UU. e Irán y una nueva baja para el petróleo, hasta el menor nivel desde principios de marzo, las plazas financieras internacionales tuvieron un cierre de semana tranquilo, al tiempo que el mercado argentino entró en zona de consolidación, con pax cambiaria, Banco Central (BCRA) comprando dólares, pero perdiendo reservas, con bonos sostenidos y riesgo en baja y con freno en la Bolsa porteña y ADR argentinas mixtas en Nueva York.
Luego de una violenta recuperación bursátil del 25% en dólares a lo largo de los últimos 100 días y con una sólida suba para los bonos desde que Milei ganó la elección del 26 de octubre pasado (con ayuda del tío Bessent), el riesgo país retrocedió otras 5 unidades, terminó en 438 puntos básicos.
Esta actuación de los títulos argentinos, con tranquilidad cambiaria absoluta y aumento de reservas en el BCRA llega en sintonía con la doble mejora de calificación argentina que aplicaron tanto la agencia Fitch en la apertura de mayo como la calificadora S&P esta semana, desde CCC+ a B-, con chance de que dentro de 10 días aparezcan datos parecidos de medidoras aún más importantes como Moody’s y Morgan Stanley.
Analistas y operadores afirman, sin ningún tipo de dudas, que si el 23 de junio tanto Moody’s o Morgan Stanley sacan a la Argentina de la categoría “standalone” en la que se encuentra actualmente, para ser ubicada en el renglón denominado “mercado de frontera” se podrá multiplicar por siete la cantidad de dinero de fondos de inversión y pensión que estarán habilitados para llevar a los precios de los papeles argentinos a otra categoría.
Debe recordarse que la Argentina fue degradada al nivel de “standalone”, a un paso muy corto de ser ubicada en el fondo de la tabla, como país con títulos basura, desde que el kirchnerismo volvió al Gobierno en 2019, bajo la batuta de los Fernández, luego del default de deuda en pesos aplicado por Hernán Lacunza, ministro de Economía de Macri, tras la PASO ganada justamente por Alberto Fernández, en la que su primera declaración dijo: “la deuda será revisada”.
Luego de aquel momento, apareció recomendado por el Premio Nobel Joseph Stiglitz Martín Guzmán, que fue nombrado como ministro de Economía argentino y que aplicó en agosto de 2020 la peor reestructuración de la deuda de los últimos tiempos, ya que no hizo quita de capital, pero le colocó a los Bonares y Globales renta casi 0 para todo el mandato de Alberto Fernández, lo cual fue considerado como un corte de manga por los inversores.
Desde ahí, luego de tener un riesgo país de unos 350 puntos básicos durante la primera mitad del Gobierno de Mauricio Macri, el riesgo país argentino saltó hasta 4.100 puntos en abril de 2020, en pleno inicio de la pandemia de covid, cuando empezó a conocerse el formato de reestructuración que le iba a imponer Martín Guzmán a la deuda que había tomado la Argentina hasta ese momento.
EXPECTATIVA
Ahora la condición es absolutamente diferente. Dentro de 27 días (el 9 de julio) Javier Milei pagará puntualmente los US$ 4.350 M en cupones y amortizaciones de Bonares y Globales, el último gran vencimiento de este año. Y hay gran expectativa de que buena parte de ese dinero sea reinvertido en títulos largos, que hoy prometen tasas a vencimiento de entre 9,5% y 10% anual en dólares, lo cual impulsará un poco más los “precios contado” y podrá hacer bajar todavía más el riesgo actual, con chance de que empiece a tener un número 3 adelante.
Esto sucede, increíblemente, con el dato de desinflación de mayo habiendo quedado opacado por el inverosímil predicado del jefe de Gabinete Adorni por la forma en la que entregó su situación patrimonial. Con las buenas calificaciones, más el más bajo IPC de mayo, la consultora Equilibra estima que la Inflación de junio podría perforar el 2% mensual, al tiempo que el Banco Itaú ratifica que su proyección anual sigue en 30%.
EL PETRÓLEO EN EL FOCO
Ante esto, con el apellido Adorni repetido en los medios y las redes cada 20 palabras. De hecho, el PRO lanzó un nuevo mensaje para Javier Milei: “Queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”. Pero, más allá de eso, el ojo está puesto ahora en lo que haga a partir de ahora Horacio Marín, el titular de YPF, ya que había fijado el precio de los surtidores argentinos con un barril de petróleo en US$ 90, y el viernes el WTI terminó a US$ 85 y el Brent a US$ 87.
Esta nueva fase en la Guerra de Medio Oriente plantea una pregunta de Argentina año verde: ¿bajará la nafta? Lo concreto es que, de tener un barril criollo con el kirchnerismo, ahora con Milei la nafta súper vale 1,60 dólares, en un país petrolero, valor sólo superado en la región por países importadores netos de crudo como Uruguay, Cuba y Chile.
EL MERCADO CAMBIARIO
A nivel cambiario local, sin embargo, el blue se mantuvo quieto, los dólares oficiales estuvieron en baja y hubo una mínima suba para los dólares financieros. Con el dólar oficial a $1.452,55, el BCRA compró US$ 50 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 196 M, un poco por la debilidad que viene arrastrando el oro y otro poco porque los productores de soja están reteniendo en silos, a la espera de mejores precios y mejor tipo de cambio.
Con esa estructura, el dólar oficial bajó $1,05 hasta $1.452,55, el dólar blue no cambió y siguió a $1.450, el dólar senebi bajó $1,49 hasta $1.455,26, el dólar mep subió 79 centavos hasta $1.451,71 y el contado con liqui subió $2,65 hasta $1.500,33. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5%.
Esta tranquilidad con el dólar obedece a que se están registrando exportaciones mineras récord, ya que suben 84% interanual en primer cuatrimestre. En enero abril, además, la producción láctea argentina acaba de subir 9,3% respecto del promedio de los últimos 10 años. Y como broche de estas noticias se conoció que la empresa Ecopetrol acordó la venta de 50.000 ton de coque de petróleo a Japón.
Frente a semejante andanada de entrada de dólares, los bancos siguen bajando la tasa de los plazos fijos: por plata chica siguieron pagando 19,4% anual (14,5% en bancos grandes y 23,25% en bancos chicos), pero por plata grande la bajaron e 23,8% a 23,7% anual. Y hay grandes diferencias, ya que los bancos Santander y Galicia pagan entre 14,5% y 15% anual y bancos chicos como CMF, Meridian y Voii deben pagar 23,5% para conseguir captar pesos.
Ante esto, la agencia S&P hizo un agregado tras la suba de la nota a la Argentina: señaló que “va a haber presiones sobre el dólar en 2027, pero el Gobierno podrá navegar ese estrés”. Y, analistas especializados señalaron “todos miran la morosidad por las altas tasas cobradas, pero pocos ven que los bancos se quedan con doble comisión por la operación con títulos argentinos”.
Esto es: los bancos cobran un fi por comprar y vender acciones y bonos, y además cobran una comisión extra por custodia de los valores adquiridos, cuando los títulos están en Caja de Valores. No anuncian el día de cobro de ese valor, y si alguna cuenta no está cubierta después cobran recargos como si se hubiera pedido un préstamo con tasa astronómica. Ante eso, es desregulador Federico Sturzenegger recibe reclamos, pero se mantiene callado. Y el legendario peronista Julio Bárbaro advirtió: “Sturzenegger se metió en la inocencia fiscal y desreguló cosas del Estado que se las dio a la esposa, eso se llama afanar”.
Pero, en este veranito financiero que sigue gozando la Argentina, los títulos públicos siguen con onda verde. Con alto volumen operado, los bonos argentinos subieron 0,1% y el riesgo país bajó otras 5 unidades hasta 438 puntos básicos.
MUSK Y EL BILLÓN DE DÓLARES
Y en papeles privados ocurrió un evento muy trascendente. Se presentó en el mercado bursátil la empresa de Elon Musk, SpaceX, que debutó con un valor de 100 años según ganancias actuales. Y, de entrada, ya es la 5° empresa más cara del mundo. Recaudó US$ 75.000 M, por lo que con esta presentación bursátil el magnate Musk se convierte en el primer empresario del mundo en tener un patrimonio de más de un billón de dólares, equivalente a 1,5 PBI de la Argentina.
Gracias a este movimiento hubo una rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 0,7%, el S&P ganó 0,5% y el Nasdaq mejoró 0,3%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 0,2% y la Bolsa de México subió 1,4%.
El mercado bursátil local, mientras tanto, tuvo un día de consolidación. Con $116.659 M operados en acciones y $262.186 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires cerró prácticamente sin cambios, con el MerVal en el cielo, a 2.311 dólares, récord histórico absoluto. Había llegado a 1.327 dólares promedio en 2017 con Macri, caída hasta 352 dólares con Alberto en 2020, y ahora en este nivel sin precedente. Con estas cifras, las ADR argentinas en Nueva York estuvieron mixtas, con suba del 1 al 2,5% para BBVA, Bioceres y Macro, con baja del 1 al 4,5% para Telecom, IRSA, Cresud, Edenor y Mercado Libre.
En commodities, finalmente, lo que movió el amperímetro fue el petróleo, que bajó otro 3%. Hubo un repunte para los metales preciosos. Se registró también una mejora para los metales básicos. En Chicago hubo suba leve para el maíz, pero bajas mínimas para la soja y el trigo. En Rosario el trigo se sostuvo, pero hubo bajas para el maíz y la soja.
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