El ex integrante de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda calificó como “un agravio a la Constitución, a la Justicia y al periodismo” la decisión del Gobierno de demorar la firma del decreto que debe formalizar la designación de la jueza María Verónica Michelli, cuyo pliego ya fue aprobado por el Senado.
Tras recibir el premio Pluma de Honor de la Academia Nacional de Periodismo, Maqueda cuestionó la postura adoptada por la administración de Javier Milei y sostuvo que el trámite pendiente constituye apenas “un mero acto administrativo” luego de que la magistrada superara todas las instancias constitucionales requeridas para acceder al cargo.
“Un capricho no puede estar por encima de la Constitución”
El ex magistrado recordó que Michelli fue seleccionada mediante concurso, evaluada por el Consejo de la Magistratura, incluida en una terna, elegida por el Poder Ejecutivo y posteriormente avalada por la Cámara alta.
“¿Cuál es el fundamento de no hacerlo? Que es pariente de un reconocido periodista. Pero el capricho de un presidente no está por encima de la Constitución”, afirmó Maqueda al referirse a la controversia generada luego de que trascendiera el vínculo familiar de la jueza con el periodista Hugo Alconada Mon.
Según el ex juez de la Corte, una demora injustificada en la firma del decreto podría incluso derivar en una acción judicial por parte de la magistrada afectada. “En caso de que pase el tiempo y no se firme sin razón fundada, la jueza tendrá derecho a judicializar el tema”, advirtió.
Una señal de baja calidad institucional
Maqueda consideró que el intento inicial de retirar el pliego y la posterior decisión de postergar el nombramiento constituyen una señal preocupante desde el punto de vista institucional.
Aunque reconoció que el Presidente tiene facultades constitucionales en el proceso de designación de jueces, sostuvo que esas atribuciones tienen límites y que, en este caso, Milei ya había ejercido su potestad al seleccionar a Michelli dentro de la terna elevada por el Consejo de la Magistratura.
“Más allá de las discusiones jurídicas, me parece una conducta institucionalmente desacertada, una torpeza”, afirmó. Y agregó que el caso refleja una “baja calidad institucional y democrática”, además de exponer de manera injusta a una candidata que había cumplido todos los requisitos previstos por la ley.
La defensa de la libertad de prensa
Por otro lado, Maqueda vinculó el caso Michelli con un clima de confrontación hacia el periodismo y reivindicó el papel de la prensa en una democracia.
El ex juez sostuvo que los funcionarios públicos tienen la obligación de actuar con transparencia y expresó preocupación por las tendencias que, tanto en Argentina como en otros países, buscan restringir el acceso a la información pública o desacreditar a periodistas que investigan al poder.
“El gobierno no debería sentirse agraviado por ser investigado. El periodismo cumple una función esencial en una democracia”, señaló. También defendió el secreto de las fuentes periodísticas y consideró que cualquier intento de reglamentar ese derecho implicaría un retroceso para la libertad de expresión.
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