Parte del respaldo sindical a la proyección nacional de Axel Kicillof quedó expuesta ayer durante el Congreso Bonaerense de Trabajo donde el Gobernador volvió a apuntar contra las políticas del presidente Javier Milei.
El cosecretario general de la CGT, Octavio Argüello; el secretario general de FATSA, Héctor Daer y el diputado nacional Hugo Moyano (h), asistieron a la movida que organizó el ministro de Trabajo bonaerense Walter Correa, armador de la pata gremial del proyecto presidencial de Kicillof.
“Por las políticas económicas del Gobierno nacional ya cerraron 24 mil empresas y se perdió medio millón de puestos de trabajo. Los únicos sectores que crecen son el primario y el financiero, que no generan empleo, mientras se desploman la industria, el comercio y la construcción”, dijo Kicillof.
“Destruir el trabajo formal y los ingresos no son efectos secundarios ni errores de cálculo: son las piezas centrales del modelo económico precarizador que impulsa Javier Milei”, agregó.
Del Congreso participaron además el ministro de Producción, Ciencia Innovación Tecnológica, Augusto Costa; de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; representantes de las tres centrales obreras, las cámaras empresarias (UIPBA y CGERA), intendentes y autoridades laborales de municipios de toda la Provincia.
En contacto con la prensa, Kicillof reconoció que la solución al problema que plantean las políticas del gobierno nacional no puede ser exclusivamente provincial. “Podemos hacer enormes esfuerzos desde los ministerios de Producción, Agricultura y Trabajo, pero hay sectores enteros que se los va a llevar puesto Milei”, advirtió. En ese marco, llamó a construir “una alternativa federal” que agrupe a los sectores afectados por la política económica nacional en todas las provincias del país.
El Gobernador remarcó que 2026 es un año de organización y no de campaña electoral. “No es un año de candidaturas. Es un año de construcción”, concluyó.
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