La diputada nacional Karina Banfi se refirió a las versiones que en los últimos días dieron cuenta de un supuesto acuerdo político entre el gobernador Axel Kicillof y un grupo de intendentes radicales bonaerenses con vistas a las elecciones de 2027. Para la dirigente de la UCR, se trató de una operación destinada a generar confusión dentro del partido y fustigó a los sectores internos que buscan una confluencia con el peronismo de cara a las elecciones de 2027.
“Fue una operación de las tantas a las que nos tiene acostumbrados Kicillof. En lugar de gobernar se dedica a estas cosas, sobre todo a las que tienen que ver con el radicalismo, que se ha transformado en una especie de obsesión para él”, sostuvo.
Banfi remarcó que cualquier definición política de la Unión Cívica Radical debe surgir de sus mecanismos institucionales y no de conversaciones o posicionamientos individuales. “La UCR tiene una estructura de 130 años que determina que lo único válido es lo que decide la Convención. El que coquetee políticamente lo hace a título personal y no representa ni a los intendentes, ni a los concejales ni a los afiliados”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que las versiones sobre un entendimiento entre el radicalismo bonaerense y el gobernador carecen de sustento. “No hay foto que confirme ese acuerdo, sólo una operación política que tuvo a una periodista y a un medio como vehículo. Nada más”, señaló.
La legisladora también cuestionó a los dirigentes radicales que promueven públicamente un acercamiento al peronismo bonaerense. Sus críticas estuvieron dirigidas especialmente a Federico Storani y Ricardo Alfonsín. “Vergüenza la de Storani por su falta de respeto a las estructuras del partido. Junto a Ricardo Alfonsín deberían replantearse su pertenencia al partido”, sostuvo.
Consultada sobre el posicionamiento del radicalismo frente al gobierno de Javier Milei, Banfi reconoció que existen coincidencias en materia económica, particularmente en torno a la necesidad de preservar el equilibrio fiscal y el orden monetario. Sin embargo, aclaró que eso no implica un alineamiento automático con el oficialismo. “El radicalismo puede acompañar esa convicción, pero no es incondicional como el PRO”, afirmó.
radicales en gestión
La diputada reivindicó además el perfil de gestión que, a su juicio, caracteriza a los dirigentes radicales que gobiernan provincias y municipios. En ese marco destacó las administraciones de Maxi Pullaro en Santa Fé, Alfredo Cornejo en Mendoza, Gustavo Valdés en Corrientes, Leandro Zdero en el Chaco y Carlos Sadir en Jujuy. “Cornejo puede exhibir una gestión ordenada, y lo mismo se puede decir de los gobernadores e intendentes radicales. En esa línea está Carlos Sadir, que llevó a la provincia a un orden en términos fiscales. Los radicales entienden de gestión”, expresó.
Banfi consideró que la sociedad argentina incorporó la importancia del equilibrio de las cuentas públicas después de años de crisis recurrentes. “Los argentinos han entendido la necesidad del equilibrio fiscal y ya no aceptan propuestas que rompan esa regla”, aseguró.
Al mismo tiempo, defendió la identidad histórica de la UCR como una fuerza de centro capaz de contener distintas corrientes internas. “Históricamente el radicalismo tuvo un sector de centroderecha conviviendo con otro de centroizquierda. El radicalismo del interior tiene esa impronta: antiperonistas, liberales en los derechos y progresistas en lo social. El lugar que nos convoca es el centro”, explicó.
Pensando en el escenario político de los próximos años, Banfi sostuvo que cualquier proyecto con aspiraciones nacionales deberá tener una estrategia sólida en territorio bonaerense. “En términos políticos no hay manera de tener un proyecto nacional sin la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
Por último, ratificó la postura de la UCR a favor de mantener las PASO, aunque introduciendo modificaciones. “Nuestra posición es no eliminarlas, sino hacerlas optativas”, concluyó.
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