La discusión por los cargos vacantes en la Justicia volvió a ocupar el centro de la escena en el Senado. En una sesión atravesada por negociaciones y cambios de posición respecto de distintos pliegos, la denominada “familia judicial” logró consolidar espacios de influencia mediante la aprobación de postulaciones vinculadas a magistrados de relevancia dentro del sistema judicial argentino.
Tras la polémica de la platense María Verónica Michelli, objetada por el presidente Javier Milei por ser cuñada del periodista -también de La Plata- Hugo Alconada Mon, uno de los casos más resonantes fue el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. Su designación al frente del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe fue aprobada con 44 votos afirmativos, gracias al acompañamiento de La Libertad Avanza, sectores del radicalismo, el PRO y bloques alineados con distintos gobernadores. La postulación recibió 20 votos negativos, todos provenientes de Unión por la Patria.
Durante la audiencia pública realizada el 14 de mayo ante la Comisión de Acuerdos del Senado, Rosatti defendió su candidatura y explicó cuál sería su objetivo en caso de asumir el cargo. “Mi compromiso y mi desafío, en caso de acceder al cargo, es poner empeño en que el engranaje sea lo mejor posible para que la Justicia responda en tiempo oportuno, con la claridad suficiente, y que el justiciable tenga resuelto el caso de la mejor manera”, sostuvo.
En ese mismo encuentro también fue consultado por el senador Martín Soria acerca de la reforma que la Corte Suprema pretende impulsar en el sistema de concursos para la selección de jueces. Al respecto, señaló que “la propuesta de la Corte está dentro de sus facultades, pero no es la única; hay más de una decena de proyectos para modificar el sistema de concurso y bajar la discrecionalidad”.
Otro de los nombramientos aprobados fue el de María Julia Sosa, actual secretaria del juzgado federal a cargo de Julián Ercolini. Su pliego para ocupar una vocalía en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 3 de La Plata obtuvo 42 votos positivos y 22 negativos.
La principal diferencia respecto de votaciones anteriores estuvo dada por el cambio de postura de los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, quienes responden al gobernador Claudio Vidal y esta vez votaron en contra de la designación.
Al defender su candidatura, Sosa destacó su experiencia profesional dentro del fuero federal. “Tengo una vasta experiencia en los delitos vinculados al fuero federal: narcotráfico, secuestros, lesa humanidad, falsedad documental”, afirmó.
Además, remarcó su formación académica y actividad docente. “Creo que esa trayectoria puede ser complementada con la formación académica que tengo, los posgrados que ya se mencionaron. Además, soy docente en tres universidades y escribí artículos sobre distintos temas, entre ellos género y cooperación jurídica internacional”, agregó.
La nómina de designaciones también incluyó a Ana María Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien fue nombrada jueza federal en Hurlingham. Su vínculo con uno de los magistrados de mayor influencia en Comodoro Py había sido señalado como uno de los argumentos de impugnación durante el tratamiento de su pliego en la Comisión de Acuerdos.
Sin embargo, esa objeción no tuvo impacto en el recinto. La candidatura fue aprobada por unanimidad con 64 votos afirmativos.
Durante el debate, la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, salió al cruce de los cuestionamientos y defendió la postulación. “Quiero impugnar la impugnación que recibió. Se podría invertir la carga de la prueba y decir que el doctor De Giorgi es el marido de Ana Juan”, expresó.
De esta manera, familiares directos y colaboradores cercanos de importantes referentes judiciales consiguieron acceder a cargos estratégicos dentro de la estructura de la Justicia federal, en una votación que contó con el respaldo del oficialismo y de distintos sectores aliados en la Cámara alta.
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