Un informe aprobado por la Auditoría General de la Nación (AGN) reveló graves irregularidades en el control y mantenimiento de la línea del Ferrocarril San Martín, que conecta a millones de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y constituye un enlace estratégico para ciudades como Junín. El documento advirtió sobre fallas en la gestión estatal, un marcado déficit presupuestario y un incremento significativo de los accidentes registrados durante 2024.
La auditoría concluyó que la cadena de responsabilidades estatales "falló en todos sus eslabones", situación que quedó reflejada en los indicadores de seguridad. Según el informe, durante 2024 los accidentes ferroviarios en la línea San Martín aumentaron un 72%, mientras que los incidentes originados por fallos técnicos crecieron un 400%.
Para los usuarios de Junín, el diagnóstico oficial refuerza una preocupación sostenida sobre el estado del servicio. La línea San Martín representa una conexión fundamental entre la ciudad y la estación Retiro, tanto para el transporte de pasajeros de larga distancia como para la circulación de la producción agrícola de la región.
La AGN vinculó el deterioro de la seguridad ferroviaria con una fuerte reducción de recursos económicos. De acuerdo con el organismo, los fondos asignados cubrieron apenas el 43% de las necesidades operativas en 2023 y descendieron al 29% durante 2024.
El informe también recordó que en 2018 Argentina obtuvo un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 400 millones de dólares, complementado con un aporte local de 122 millones de dólares, destinado a la modernización integral de la infraestructura, las formaciones y los sistemas de la línea. Sin embargo, esos recursos fueron reasignados por el Ministerio de Economía a partidas vinculadas con la sostenibilidad fiscal, lo que dejó postergadas las obras previstas.
En el ámbito local, las consecuencias se reflejan en demoras recurrentes, cancelaciones de servicios y un progresivo deterioro del material rodante. Entre las principales deficiencias detectadas por la AGN aparecen problemas en los sistemas de comunicación, radios operativas y procedimientos de cabinas de señales, considerados esenciales para garantizar la seguridad en toda la traza ferroviaria.
El auditor general y exsenador nacional, Luis Naidenoff, relacionó las conclusiones del informe con antecedentes registrados antes de la Tragedia de Once. "Estamos ante un informe con hallazgos contundentes. El fracaso es estructural y atraviesa distintas gestiones", sostuvo.
La auditoría también analizó el impacto de las medidas adoptadas tras el choque de dos formaciones ocurrido en Palermo en mayo de 2024, que dejó 60 personas heridas. Luego de ese episodio, el Gobierno declaró la Emergencia Ferroviaria y asignó un presupuesto de 1,3 billones de pesos. Sin embargo, según el documento, casi un año y medio después solo se había ejecutado alrededor de la mitad de los fondos disponibles, equivalente a 658.242 millones de pesos.
Mientras la Secretaría Legal y Técnica de la AGN evalúa avanzar con una denuncia penal por las irregularidades detectadas, en Junín persiste la preocupación por el futuro de una línea ferroviaria que continúa operando con necesidades urgentes de mantenimiento, elevados niveles de fallas y recursos insuficientes para revertir el deterioro acumulado.
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