Los bienes que en su momento identificó el fiscal Diego Luciani junto a su par Sergio Mola son 84 inmuebles de Lázaro Báez, uno de Cristina Kirchner y 19 que fueron heredados a sus hijos. Son inmuebles comprados por Néstor Kirchner entre 2006 y 2010. También se incluyeron bienes bajo la titularidad de las empresas de Báez que fueron utilizadas para la maniobra defraudatoria: dos de Austral Construcciones, tres de Kank y Costilla y dos de Loscalzo y Del Curto.
En este primer listado se detalló que la expresidenta perderá el hotel Los Sauces Casa Patagónica, lindante a su residencia en El Calafate, un complejo de departamentos en Río Gallegos -construido por Báez para la inmobiliaria de la familia Kirchner-, terrenos y otras propiedades en la ciudad de El Calafate, que fueron cedidas en partes iguales a Máximo y a Florencia Kirchner.
No obstante, en la resolución de 14 páginas de la Sala IV de la Cámara de Casación que se conoció ayer se confirmó la ejecución de 111 bienes muebles e inmuebles que en su gran mayoría son propiedad de Báez y, en segundo término, de Cristina, Máximo y Florencia Kirchner.
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