La rectificación patrimonial que realizó Manuel Adorni modificó de manera sustancial los números de su capital. En medio de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, el jefe de Gabinete presentó 22 documentos para corregir declaraciones juradas anteriores e incorporar activos que hasta ahora no figuraban ante los organismos de control.
La actualización incluyó dólares, criptomonedas, deudas y otros bienes, elevando su patrimonio declarado a 944,5 millones de pesos. Sin embargo, la Justicia federal continúa analizando si los montos reconocidos alcanzan para explicar una serie de gastos realizados en efectivo durante los últimos dos años.
Según la investigación que lleva adelante el fiscal federal Gerardo Pollicita, Adorni efectuó pagos por más de 245.000 dólares vinculados a la refacción de una vivienda en Indio Cua. A esa cifra se suman otros 10.000 dólares destinados a mobiliario y una inversión inmobiliaria de 230.000 dólares para la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
Las dudas de la Justicia
Uno de los principales interrogantes del expediente es determinar si el funcionario puede justificar el origen y la trazabilidad de las divisas utilizadas para afrontar esos gastos.
De acuerdo con fuentes judiciales, entre inversiones inmobiliarias, refacciones, viajes y otros desembolsos, Adorni movilizó al menos 349.640 dólares en poco más de un año. Los investigadores buscan establecer si existe respaldo documental suficiente para esas operaciones.
“Se intenta determinar posibles inconsistencias entre los ingresos declarados y los egresos patrimoniales”, señalaron fuentes vinculadas a la causa.
Los nuevos números del patrimonio
Antes de las rectificaciones, Adorni había informado un patrimonio de 61 millones de pesos en 2023 y de 107,8 millones en 2024. Ambas cifras quedaron sin efecto tras las correcciones.
Ahora, la declaración jurada establece que los bienes al inicio del período fiscal 2025 ascendían a 622,6 millones de pesos, mientras que el patrimonio total declarado al cierre de ese ejercicio alcanzó los 944,5 millones.
Uno de los cambios más relevantes aparece en la declaración rectificada correspondiente a 2024.
Originalmente, Adorni había informado una tenencia de 22.500 dólares. Tras la corrección, pasó a declarar 513.000 dólares provenientes de la venta de activos financieros.
Según explicó públicamente, esos fondos surgieron de una inversión realizada junto a su esposa en bitcoin. De acuerdo con su versión, una inversión inicial de 200.000 dólares generó un retorno de 513.000 dólares al momento de la venta.
Esa cifra pasó a figurar como capital disponible al inicio del período fiscal 2024.
La investigación sostiene que los gastos en dólares comenzaron a multiplicarse desde octubre de 2024.
Ese mes, Adorni y su esposa realizaron un aporte inicial de 20.000 dólares para adquirir la propiedad de Indio Cua. Paralelamente, solicitaron un préstamo en efectivo de 100.000 dólares a dos particulares.
Posteriormente comenzaron los pagos al contratista Matías Tabar, encargado de las refacciones de la vivienda. Según declaró ante la fiscalía, recibió un primer desembolso de 35.000 dólares en noviembre de 2024 y otro de 20.000 dólares semanas después, ambos realizados personalmente y en efectivo.
Entre octubre y diciembre de ese año, los pagos vinculados a la propiedad totalizaron 105.000 dólares.
Al finalizar 2024, la declaración jurada rectificada indicaba que Adorni conservaba 388.961 dólares de los 513.000 originalmente declarados.
Los gastos de 2025
Durante el año pasado continuaron los movimientos en efectivo. Entre fines de diciembre de 2024 y comienzos de enero de 2025, el funcionario viajó junto a su familia a Aruba. Según consta en la investigación, destinó unos 5.800 dólares para pasajes y otros 8.900 dólares para alojamiento.
A su regreso retomó los pagos por la obra en Indio Cua. Entre abril y julio de 2025 entregó sucesivas sumas al contratista que incluyeron desembolsos de 10.000, 20.000, 30.000 y hasta 40.000 dólares por operación.
Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, durante ese período abonó 190.929 dólares por las refacciones, todos en efectivo.
Sumados los gastos del viaje a Aruba, los desembolsos del primer semestre de 2025 alcanzaron aproximadamente 205.000 dólares.
Además, en noviembre de ese año realizó un aporte de 30.000 dólares para adquirir un departamento en Caballito, operación que finalmente se escrituró por 230.000 dólares mediante una hipoteca privada.
Las diferencias detectadas
Los investigadores analizan si las cifras declaradas son consistentes con los movimientos registrados.
De acuerdo con los cálculos incorporados al expediente, luego de los distintos gastos realizados entre 2024 y 2025, la disponibilidad de dólares debería ser inferior a la consignada en la declaración jurada.
Por ese motivo, el fiscal Pollicita trabaja junto a especialistas de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) para requerir explicaciones adicionales sobre el origen y destino de los fondos.
Criptomonedas que no habían sido declaradas
Otro de los aspectos incorporados a las rectificaciones corresponde a activos digitales que no figuraban en las declaraciones originales.
Entre ellos aparecen fondos depositados en plataformas de criptomonedas como Binance, Lemon y Bitcoin, que en conjunto representaban más de 11,8 millones de pesos al inicio del período fiscal 2024.
Esos activos habían sido detectados durante la investigación y ahora forman parte de la nueva composición patrimonial presentada por el jefe de Gabinete.
Mientras continúa el análisis contable y financiero, la Justicia busca determinar si todas las operaciones realizadas por Adorni cuentan con respaldo suficiente y si los movimientos patrimoniales pueden justificarse con los ingresos declarados oficialmente.
SUSCRIBITE a esta promo especial