Después de meses de distancia, Javier Milei y Victoria Villarruel volverán a coincidir en un acto oficial. Será este sábado en Rosario, durante la conmemoración del Día de la Bandera, aunque el reencuentro promete ser más protocolar que político.
La propia vicepresidenta confirmó su presencia a través de sus redes sociales, donde destacó el valor simbólico de la ciudad. “El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”, escribió.
La asistencia de Villarruel también expuso una nueva diferencia con el Gobierno nacional. Mientras desde Balcarce 50 sostienen que la titular del Senado no fue convocada oficialmente, en su entorno aseguran que la invitación llegó por parte del Gobierno de Santa Fe y del municipio de Rosario, responsables de la organización del acto.
Más allá del origen de la convocatoria, ambos compartirán por primera vez un escenario desde que la relación quedó completamente deteriorada.
El vínculo entre Milei y Villarruel lleva meses de desgaste y hoy atraviesa su peor etapa. Las diferencias dejaron de ser un secreto hace tiempo y se profundizaron con las críticas públicas de la vicepresidenta hacia la administración libertaria y, especialmente, hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien enfrenta una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
Mientras tanto, el Presidente volvió a mostrarse junto a su ministro coordinador en medio de los rumores sobre una posible salida del funcionario, alimentados por el avance de la causa judicial y la presentación de su declaración jurada.
Uno de los interrogantes pasa por cómo será la puesta en escena en el Monumento a la Bandera. Desde el entorno de Villarruel minimizaron el tema y aseguraron que “el tema lugares se irá viendo” y que a la vicepresidenta “le preocupa poco eso”.
En la Casa Rosada, en cambio, el mensaje fue mucho más tajante. “Ni siquiera se van a cruzar. Van a estar completamente lejos. No nos interesa verla”, deslizaron desde los pasillos del Gobierno nacional.
La última gran muestra del distanciamiento se había producido el 25 de mayo, cuando Villarruel quedó afuera del Te Deum tras no ser recibida por la Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei.
Como si hiciera falta un recordatorio del momento que atraviesa la relación, horas después de confirmar su viaje a Rosario la vicepresidenta volvió a dejar un mensaje con destinatario abierto: aseguró que todavía tiene “más verdades para decir”, aunque consideró que “no están preparados para escucharlas”.
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