En una tensa sesión, el Gobierno consiguió anoche una triple victoria en la Cámara de Diputados. Al lograr bloquear la ofensiva opositora para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por su crecimiento patrimonial; darle media sanción a la denominada ley “Hojarasca” y aprobar el recorte de subsidios al gas que, sobre todo, afectaría a los bonaerenses. Para destrabar esta última votación, el oficialismo negoció hasta último momento beneficios impositivos sobre la tarifa eléctrica con provincias aliadas.
El diputado Leiva, con una careta de Adorni / NA
En el arranque, la estrategia libertaria consiguió solapar su sesión con la que los bloques críticos habían convocado para las 11 de la mañana —con Adorni, Luis Caputo y Sandra Pettovello como blancos— y, tras una extensa discusión reglamentaria, frenar por 131 votos contra 111 la posibilidad de habilitar ese temario. El jefe de Unión por la Patria (UP), Germán Martínez, había pedido interrumpir el discusión para dar lugar a los temas opositores, pero la mayoría oficialista rechazó el planteo.
En ese contexto, uno de los momentos más calientes se dio cuando el diputado libertario Gerardo Huesen interrumpió a los gritos el discurso de Rodolfo Tailhade, quien en una cuestión de privilegio comparaba las condiciones de detención de la expresidenta Cristina Kirchner con las que, según sostuvo, gozan represores de la última dictadura militar. “¿Quién es el facho que habla?”, protestó el kirchnerista, que debió frenar su intervención. Al identificar a Huesen como el autor de los gritos, Tailhade redobló la apuesta: le exigió que bajara la gigantografía del exrepresor Antonio Bussi que, aseguró, tiene colgada en su despacho. “¡Basura!”, le espetó, y cerró con un desafiante: “Hacete el vivo, vos”. El presidente de la Cámara, Martín Menem, intentó poner orden sin demasiado éxito.
CASI A LAS PIÑAS
Lo que siguió fue más grave. El exsecretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla salió disparado desde su banca, se cruzó todo el recinto y se plantó cara a cara con Huesen. Varios diputados tuvieron que intervenir para separarlos mientras Menem le reclamaba enfáticamente a Pietragalla que volviera a su lugar. Detrás del kirchnerista salió también su par Mario Manrique, aunque para ese momento la situación ya estaba controlada. Por muy poco la sesión no terminó a las piñas.
También fue acalaroda la intervención del chaqueño Aldo Leiva (UP), quien se sentó en su banca con una careta de Adorni. “Está faltando el respeto con las payasadas que hace en cada sesión”, lo reprendió el titular de la Cámara Baja, a lo que Leiva retrucó: “Payasesco es haber convocado esta sesión para bloquear la interpelación de Adorni”, a quien calificó como “uno de los máximos delincuentes de este Gobierno”.
La tensión en torno al jefe de Gabinete latió en el recinto durante prácticamente toda la jornada.
El exvocero presidencial sigue sin presentear su declaración jurada de bienes, pese a que el propio presidente, Javier Milei, aseguró en una entrevista que su funcionario tiene “todos los papelitos en regla”. En la oposición contabilizaban ayer que pasaron 13 días desde ese anuncio sin novedades.
“Está esperando a ver qué aparece en la causa judicial para no meter la pata”, disparó al respecto el socialista Esteban Paulón, quien anticipó que la oposición no bajará los brazos y que “hoy, mañana, o el miércoles que viene va a haber una convocatoria de sesión”.
Por su parte, Cecilia Moreau, de UP, reclamó: “La Justicia tiene que investigar, pero el Jefe de Gabinete tiene que darle explicaciones a los argentinos”.
MENOS SUBSIDOS
Con ese telón de fondo, la sesión arrancó pasadas las 10 con 129 legisladores presentes, gracias al respaldo de los bloques de Pro, la UCR, el MID y aliados provinciales, con quienes la Casa Rosada negoció hasta último momento beneficios impositivos sobre la tarifa eléctrica para asegurar el quorum y los votos. No acompañaron los diputados ligados a los gobernadores de Catamarca, Córdoba, Chubut, Santa Cruz y Santa Fe.
El núcleo del debate fue el proyecto de “medidas energéticas” que el Ejecutivo impulsó para reformular el esquema de subsidios al gas en las llamadas “zonas frías”. La iniciativa apunta a abandonar el criterio geográfico —ampliado en 2021— y reemplazarlo por uno focalizado en el nivel de ingresos de los hogares.
El subsidio automático del 30% que hoy beneficia a zonas del centro y norte del país quedaría eliminado para los usuarios de ingresos medios y altos. Afectará a ciudades como La Plata, Mar del Plata, Tandil, Bahía Blanca y otras del sur de Santa Fe, el sur y centro de Córdoba, casi toda San Luis y sectores de Mendoza, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Tucumán y San Juan, hoy alcanzadas por el beneficio.
La Plata y la Provincia, afectadas por la quita de beneficios en la tarifa de gas
Solo lo conservarán quienes acrediten vulnerabilidad económica a través del registro de Subsidios Energéticos Focalizados (hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas), además de beneficiarios de barrios populares, usuarios con certificado de discapacidad y veteranos de Malvinas.
Las provincias patagónicas conservarían el subsidio pleno sin filtro de ingresos, aunque con una reducción: cubrirá únicamente el precio del gas en origen.
El gobernador más afectado sería Axel Kicillof. “1,3 millones de bonaerenses perderán el subsidio”, advirtió la diputada Jimena López (UP).
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