YPF dio un nuevo paso en su estrategia para transformar a Vaca Muerta en una plataforma exportadora de gas natural licuado (GNL). El gobierno de Neuquén formalizó la concesión de cinco nuevas áreas no convencionales a la compañía, en una decisión que busca apuntalar el crecimiento de la producción de gas y garantizar el abastecimiento de los futuros proyectos de exportación.
Las concesiones corresponden a Aguada Villanueva Norte, Meseta Buena Esperanza I y II, y Las Tacanas I y II, bloques que habían sido cedidos por Pluspetrol a comienzos de abril y que ahora pasan a formar parte de la cartera de activos estratégicos de YPF en la Cuenca Neuquina.
La medida fue presentada como un paso clave dentro del esquema que impulsan el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, para posicionar a Argentina como un nuevo exportador global de GNL.
Las cinco áreas forman parte del desarrollo no convencional de Vaca Muerta y estarán sujetas a programas piloto que contemplan inversiones iniciales superiores a los US$ 525 millones y la perforación de 38 pozos horizontales durante los próximos años.
Además, el acuerdo incluye un bono de infraestructura de US$ 158,2 millones que será destinado a obras estratégicas para acompañar el crecimiento de la actividad hidrocarburífera en la provincia. Los proyectos y cronogramas específicos serán definidos mediante un acta acuerdo que será supervisada por el Ministerio de Infraestructura neuquino.
La incorporación de estos bloques se suma al fuerte proceso de expansión que atraviesa Vaca Muerta. Actualmente, Neuquén cuenta con 56 proyectos de explotación no convencional de shale y tight gas y petróleo, distribuidos sobre una superficie de más de 11.300 kilómetros cuadrados, equivalente al 38% del área total de la formación dentro de la provincia.
Las cifras reflejan la magnitud de la apuesta. Solo las etapas piloto de los proyectos vigentes representan inversiones cercanas a los US$ 10.000 millones y la perforación de 695 pozos. Para las fases de desarrollo masivo, las proyecciones ascienden a US$ 232.700 millones y más de 15.900 pozos.
Entre las nuevas concesiones, Meseta Buena Esperanza concentra una de las apuestas más importantes. En el bloque Meseta Buena Esperanza I se perforarán 12 pozos horizontales con una inversión prevista de US$ 160,9 millones, mientras que en Meseta Buena Esperanza II se desarrollarán otros seis pozos por US$ 87,6 millones.
Las áreas Las Tacanas también tendrán un papel relevante dentro de la estrategia de crecimiento. Allí se prevé la perforación de 18 pozos horizontales, ocho en Las Tacanas I y diez en Las Tacanas II, con desembolsos que superan los US$ 247 millones.
Por su parte, Aguada Villanueva Norte contempla una inversión inicial de US$ 29 millones para la perforación y puesta en producción de dos nuevos pozos horizontales. El proyecto incorpora además dos pozos que ya se encuentran produciendo como resultado de trabajos exploratorios previos.
Desde el gobierno provincial destacan que el objetivo es acelerar el desarrollo de recursos gasíferos capaces de abastecer los proyectos de licuefacción que se encuentran en evaluación y ejecución. En ese sentido, Figueroa insistió en la necesidad de que el GNL argentino alcance niveles de competitividad internacional.
“Si no logramos precios competitivos, no habrá inversiones ni mercados para explotar”, sostuvo el mandatario, quien viene trabajando junto a YPF en la búsqueda de mecanismos que permitan reducir costos y mejorar las condiciones para el desarrollo exportador.
Con nuevas áreas, mayores reservas bajo desarrollo y un ambicioso programa de inversiones, YPF busca consolidar la base de recursos que permitirá sostener la próxima etapa de crecimiento de Vaca Muerta. El desafío ahora será transformar ese potencial productivo en exportaciones de gran escala y posicionar a Argentina como un nuevo jugador relevante en el mercado global de GNL.
(*) Nota de Daniel Barneda para eleconomista.com.ar
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