La Policía Federal Argentina desarticuló a una banda de grafiteros acusada de vandalizar vagones de la Línea Roca tras un ataque en la estación de Glew. Los efectivos policiales realizaron allanamientos simultáneos en el partido de Moreno bajo las directivas del Juzgado Federal de Quilmes durante las últimas horas. Los uniformados secuestraron más de 200 aerosoles, drones, carteles ferroviarios robados y un kilo de marihuana en los domicilios particulares de los tres sospechosos identificados.
La causa penal comenzó con un episodio delictivo en la parada ferroviaria de Glew. En ese lugar, varios sujetos pintaron de manera integral una formación que permanecía detenida en los andenes de la estación. Esta acción produjo serios daños materiales en la carrocería de los vagones y causó demoras de importancia en el cronograma de los servicios de pasajeros.
Los investigadores policiales analizaron los registros de las cámaras de seguridad instaladas en los andenes y las vías. El personal de la fuerza recopiló testimonios clave y realizó peritajes de inteligencia criminal en el territorio. Estas tareas permitieron la identificación de los integrantes de una agrupación dedicada al graffiti urbano. El grupo delictivo posee vinculaciones directas con otros ataques similares en diversas líneas metropolitanas de trenes y en los coches de la red de subterráneos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El Juzgado Federal de Quilmes ordenó la ejecución de procedimientos en la zona oeste del Conurbano bonaerense. Los agentes de seguridad irrumpieron en viviendas ubicadas en las localidades de Paso del Rey y La Reja, pertenecientes al partido de Moreno. Los uniformados identificaron en estos domicilios a tres hombres mayores de edad como los principales responsables de los daños materiales.
La requisa policial arrojó resultados positivos con el hallazgo de un verdadero taller de pintura clandestino. Los oficiales secuestraron más de 200 aerosoles de distintos colores, latas de esmalte, rodillos, marcadores y carpetas con bocetos de diseños previos. El botín incautado incluyó también herramientas tecnológicas sofisticadas como drones, cámaras fotográficas, computadoras portátiles, teléfonos móviles y discos de almacenamiento externo. Los imputados utilizaban estos dispositivos para filmar sus incursiones nocturnas y publicar las imágenes en las redes sociales.
El secuestro de material continuó con el hallazgo de elementos de origen ilícito adicionales en las habitaciones inspeccionadas. El personal policial decomisó carteles de señalización ferroviaria que los sospechosos sustrajeron de diversas estaciones en el pasado. Los agentes de la Policía Federal Argentina hallaron además un cargamento de más de un kilo de marihuana en panes y envoltorios listos para su consumo. La fiscalía interviniente caratuló el expediente bajo los delitos de daños agravados, vandalismo en medios de transporte público e infracción a la Ley de Estupefacientes número 23.737.
SUSCRIBITE a esta promo especial