El Grupo Especial Halcón detuvo a un delincuente armado que mantenía cautiva a su familia este viernes por la mañana en una vivienda de Bernal Oeste mediante un asalto táctico con gases lacrimógenos. El Centro de Emergencias de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quilmes detectó la situación límite a través del procesamiento de las alertas vecinales. Los oficiales de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes arribaron al lugar tras la recepción de reiteradas denuncias al número de emergencias 911.
Una joven de 19 años escapó en muletas de la propiedad cuando las patrullas policiales aseguraron el perímetro de la calle Pilcomayo, cerca de la intersección con la calle 163. La víctima relató a los uniformados que su propio padre la mantenía encerrada bajo constantes amenazas de muerte con armas de fuego. El sospechoso obligaba a su hija a vender estupefacientes en toda la zona bajo un violento régimen de sumisión.
El agresor poseía un pedido de captura activa desde mayo por el delito de portación ilegal de arma de guerra. La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Número 06 del Departamento Judicial de Quilmes dispuso un fuerte operativo de cerrojo en las inmediaciones de la finca para evitar la fuga del imputado. Las autoridades convocaron al Grupo Especial Halcón y a un negociador oficial ante la sospecha de que otra mujer continuaba retenida en el interior.
El profesional logró la liberación pacífica de la segunda víctima tras un prolongado diálogo a través de una abertura del domicilio. Los operarios tácticos arrojaron gases lacrimógenos en la estructura debido a que el sospechoso se negó a deponer su actitud violenta de forma voluntaria. El personal especializado forzó el ingreso de la vivienda y redujo al implicado sin provocar bajas mortales en el operativo.
Los efectivos de seguridad requisaron la propiedad e incautaron una pistola calibre 9 milímetros que poseía numeración de la Policía Federal Argentina. Los agentes secuestraron un revólver calibre .32 y ochenta municiones de distintos calibres en el lugar. El arsenal incluía un cargador de fusil FAL, un chaleco táctico de protección y un uniforme de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires con las insignias de un rango de oficial. Los uniformados decomisaron dinero en efectivo y teléfonos celulares para los peritajes de la causa.
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