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Byung-Chul Han, un ilustre: del malestar contemporáneo al diagnóstico de la sociedad

El filósofo y ensayista asiático

Por Redacción

“LA SALVACIÓN DE LO BELLO”
CÓMO LA ERA DEL “ME GUSTA” CONVIRTIÓ LA BELLEZA EN UN PRODUCTO LISO Y RÁPIDO

En La salvación de lo bello, quizás uno de sus textos más sensibles y feroces a la vez, el filósofo apunta contra una de las transformaciones más profundas de la cultura contemporánea: la pérdida de la belleza entendida como experiencia capaz de conmover, herir y transformar.

Para Han, vivimos rodeados de objetos “bellos”, pero vaciados de espesor. Lo bello ya no incomoda ni exige contemplación. Ahora debe ser inmediato, suave, consumible. Lo define con una imagen precisa: “lo pulido”. Smartphones impecables, selfies filtradas, cuerpos sin marcas, redes sociales diseñadas para evitar toda resistencia. La estética dominante es la de lo liso.

El problema, sostiene, es que esa belleza sin fricción elimina también el misterio. El “me gusta” reemplaza a la contemplación. La experiencia estética deja de ser una sacudida interior para convertirse en una reacción instantánea. Allí aparece una de las tesis más potentes del libro: la estetización del mundo termina funcionando como anestesia.

Han recupera a pensadores como Martin Heidegger, Friedrich Nietzsche y Walter Benjamin para explicar que la verdadera belleza siempre contiene algo de negatividad. Hay belleza en lo frágil, en lo incompleto, en aquello que no se entrega por completo a la mirada. Por eso contrapone lo erótico a lo pornográfico: lo primero conserva distancia y secreto; lo segundo expone todo de inmediato hasta vaciarlo de sentido.

El diagnóstico se vuelve especialmente filoso cuando analiza el universo digital. Las redes sociales, dice Han, construyen un espacio donde todo debe mostrarse y exhibirse. El selfie no expresa identidad sino vacío. El sujeto contemporáneo se fotografía compulsivamente porque ya no encuentra una forma estable de sí mismo.

Sin embargo, el libro deja una puerta entreabierta. La salvación de lo bello todavía sería posible en el arte, en la poesía, en la contemplación y en la capacidad humana de demorarse frente a algo sin necesidad de consumirlo. Para Han, la belleza auténtica no seduce de un golpe: se revela lentamente, casi en secreto. Y quizás allí resida su última resistencia frente a un mundo que exige velocidad, transparencia y rendimiento permanente.

LA SALVACIÓN DE LO BELLO
BYUNG-CHUL HAN
Editorial: Herder
Páginas: 120
Precio: $21.000

“LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO”
DEL MANDATO DE RENDIR TODO EL TIEMPO A UNA LIBERTAD DE AUTOEXPLOTACIÓN

Byung-Chul Han y el agotamiento de una generación: “Estoy cansado”. La frase parece definir una época. Cansancio mental, emocional, laboral. Fatiga permanente incluso después de descansar. En La sociedad del cansancio, Byung-Chul Han convirtió ese malestar difuso en una teoría cultural que terminó volviéndose una de las interpretaciones más influyentes del siglo XXI.

La tesis central del libro es sencilla y demoledora: ya no vivimos bajo una sociedad disciplinaria que prohíbe y reprime, sino bajo una sociedad del rendimiento que exige productividad constante. El sujeto contemporáneo cree ser libre, pero en realidad se explota a sí mismo.

Para Han, las enfermedades emblemáticas de nuestro tiempo ya no son bacteriales ni virales, sino neuronales. Depresión, ansiedad, burnout, TDAH y agotamiento extremo aparecen como síntomas de una cultura obsesionada con el desempeño. El viejo mandato del “debes” fue reemplazado por otro más seductor y más cruel: “puedes”.

El filósofo retoma a Michel Foucault, pero sostiene que las herramientas clásicas para analizar el poder ya no alcanzan. El problema ya no es solamente la vigilancia o la disciplina, sino la hiperactividad permanente. Vivimos conectados, estimulados y acelerados sin pausa. El descanso mismo queda subordinado a la lógica productiva: se descansa para volver a rendir.

Pero el libro no se queda únicamente en el diagnóstico pesimista. Hacia el final aparece otra idea de cansancio, inspirada en Peter Handke: un cansancio capaz de reconciliar, contemplar y detenerse. No el agotamiento destructivo del rendimiento, sino una fatiga serena que permita recuperar la atención y el vínculo con los otros.

Esa diferencia es clave. Han no propone simplemente “trabajar menos”, sino recuperar espacios de contemplación, silencio y lentitud en una sociedad que convirtió la aceleración en norma moral. En tiempos donde el éxito parece medirse por productividad y exposición constante, La sociedad del cansancio sigue funcionando como una radiografía precisa de una generación agotada antes de tiempo.

LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO
BYUNG-CHUL HAN
Editorial: Herder
Páginas: 118
Precio: $19.900

“LA SOCIEDAD DE LA TRANSPARENCIA”
LA OBSESIÓN POR MOSTRARLO TODO TERMINÓ DESTRUYENDO EL MISTERIO Y LA CONFIANZA

La transparencia suele presentarse como un valor indiscutible. Gobiernos transparentes, relaciones transparentes, información transparente. Pero en La sociedad de la transparencia, Byung-Chul Han invierte completamente esa idea: sostiene que la obsesión contemporánea por volver todo visible y accesible está destruyendo dimensiones fundamentales de la experiencia humana.

Para Han, la transparencia no es solamente un reclamo ético contra la corrupción. Es, sobre todo, un imperativo económico y cultural ligado al capitalismo digital. Todo debe exponerse, circular y producir atención. Lo que no se muestra parece sospechoso.

La consecuencia es una sociedad donde desaparecen la distancia, el secreto y la ambigüedad. El filósofo define ese escenario como “el infierno de lo igual”. Las personas, las emociones y hasta los cuerpos quedan reducidos a mercancías exhibidas permanentemente para obtener validación.

A lo largo del ensayo aparecen oposiciones que organizan su mirada: información versus intuición, cálculo versus pensamiento, control versus confianza, pornografía versus erotismo. En todas ellas, Han defiende aquello que conserva cierta opacidad. Lo erótico, por ejemplo, surge de lo insinuado, no de la exposición total. La transparencia absoluta elimina la tensión y el deseo.

Esa idea atraviesa todo el libro. Una sociedad obsesionada con mostrarlo todo termina perdiendo profundidad simbólica. Las imágenes ya no contienen misterio ni interpretación: se consumen rápidamente y desaparecen. Lo visible se vuelve obsceno precisamente por exceso de visibilidad.

Han dialoga con autores como Jean Baudrillard, Roland Barthes y Giorgio Agamben para construir una crítica que va mucho más allá de las redes sociales. Lo que está en juego es la posibilidad misma de una vida interior.

En medio de una época dominada por la exposición permanente, el filósofo propone recuperar algo aparentemente simple pero revolucionario: la confianza. Confiar implica aceptar zonas que no conocemos del otro. Implica convivir con la incertidumbre. Y justamente por eso se vuelve incompatible con una cultura que exige transparencia total.

LA SOCIEDAD DE LA TRANSPARENCIA
BYUNG-CHUL HAN
Editorial: Herder
Páginas: 96
Precio: $18.900
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