TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

De cabeza a los octavos de final de la Copa

El gol llegó en el tercer minuto de descuento y tuvo que ser revisado por el VAR. Lo hizo Amondarain para un festejo alocado. No jugó bien, pero logró lo que buscaba

Mística Pincha. Otra vez esa palabra que tantas veces se usa se acomoda perfectamente para describir un partido de Estudiantes en la Copa Libertadores. Es que el tercer minuto de descuento (pero quinto con el VAR) llegó el 1-0 sobre DIM que le permitió ganar el partido, clasificarse y meterse en octavos de final. Tremendo encuentro que parecía no iba a ofrecer nada bueno, porque el equipo no jugó bien. Pero como tantas veces se dice, “algo bueno va a pasar”. Y vaya si pasó en el final. Objetivo cumplido con mucho por jugar y mejorar.

Los primeros minutos mostraron a un Estudiantes nervioso y con más ansiedad que ideas. Impreciso en los pases, desconectado y corriendo muchas veces detrás de la pelota. Incluso sufriendo por una situación muy clara de gol del visitante, que a los 5 minutos casi se pone en ventaja. Un manojo de nervios fue el Pincha, confirmando que la noche no iba a ser nada sencilla sino todo lo contrario. No pudo empujar ni sorprender a un rival que lo esperó con nueve jugadores en su campo y apostó a salir rápido de contra.

Sin un conductor claro ante la ausencia de Tiago Palacios, Estudiantes no supo cómo llevar la pelota sin caer en un pelotazo frontal o cruzado. Tocar y lateralizar no le dio rédito, y cada minuto que pasaba era un kilo más en la mochila que llevaba a cuestas ante un rival para nada inocente y con ganas de llevarse la clasificación a su país. En ese juego de nervios e imprecisiones, el tándem derecho con Meza y Pérez pudo hacer mucho más que el izquierdo con Cetré y Benedetti.

Poco y nada, entonces, del Pincha en los primeros 45 minutos. Se esperaba un equipo más agresivo, por la necesidad de ganar el partido. No tuvo esa cuota de fibra necesaria y la situación más clara la generó luego de un tiro de esquina en contra: el rival quedó mal en el retroceso y el ataque albirrojo, con tres jugadores contra dos, se extinguió en un débil remate de Fabricio Pérez a las manos del arquero. Salvo esa jugada no hizo mucho más porque entró en el juego que propuso el rival, y la pelota estuvo más tiempo detenida que en circulación. Tuvo dos chances Guido Carrillo, que primero definió de taco y luego a las manos del arquero.

El gol llegó de cabeza cuando era la única manera de superar a un rival que se defendía

Más allá de las falencias propias del local, que no fue inteligente ni supo cómo jugar este tipo de partido, un párrafo aparte para el árbitro paraguayo Benítez que hizo todo lo posible para que el juego no tuviera ritmo; no amonestó cuándo debía hacerlo, ni obligó a reanudar las acciones oportunamente. Fue otro rival de la impericia albirroja.

En el segundo tiempo, la tónica no fue diferente. Medina fue cambiando nombre por nombre y para los últimos 20 minutos jugó con dos “9”. Fue allí cuando tuvo un par de cabezazos Guido Carrillo que mostraron los buenos reflejos de Eder Chaux, que los sacó todos y después desplegó el manual del jugador que debe hacer tiempo y enfriar el partido que empezaba a complicarse, siempre con la complicidad del árbitro que tampoco dio en la talla de un partido caliente y con muchas cosas en juego.

Entró bien Brian Aguirre, recostado por la izquierda. Por esa banda logró desnivelar muchas veces. También fue positivo el ingreso de José Sosa, que en los últimos minutos tiró la pelota adentro del área, lo que necesitaba el equipo con dos centrodelanteros adentro esperando envíos aéreos. Fue el Principito quien mejor entendió lo que pedía el partido y de tanto meter el balón en la zona caliente llegó el gol de Mikel Amondarain, de cabeza, arremetiendo por el segundo palo. Primero el juez de línea levantó la bandera y parecía que la noche irremediablemente se iba al tacho. No quedaban esperanzas cuando el reloj marcaba los 49 minutos. Ya nadie podía salvarla. Pero el VAR, que tantas veces le dio la espalda a Estudiantes en esta competencia, anoche puso justicia y con delay llegó el gol confirmado, el festejo y la alegría descomunal de los hinchas y jugadores, porque ahora sí se logró la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores. Estudiantes está entre los mejores 16 equipos del continente y sueña, pese a no haber jugado su mejor partido. Ahora, a celebrar.

Una vez más
Otra vez Estudiantes se clasificó a octavos de final de la Copa Libertadores. Solo en cuatro ediciones no pudo superar la barrera. Es la segunda vez, ahora, porque el año pasado lo logró también.

El informe de Martín Cabrera tras el triunfo de Estudiantes

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD