El primer ciclo de Rodolfo “Vasco” Arruabarrena en Boca Juniors (agosto 2014 - febrero 2016) se destacó por una efectividad local brillante y el histórico bicampeonato de 2015, aunque quedó marcado por las eliminaciones internacionales frente a River Plate. El ex lateral surgido de las inferiores asumió la conducción técnica tras la salida de Carlos Bianchi y logró enderezar el rumbo de un plantel golpeado, alcanzando registros numéricos de elite.
Las estadísticas, marcan que tuvo una efectividad de muy alto nivel para lo que es el fútbol argentino, ya que en 75 encuentros oficiales que dirigió, el Xeneize resultó victorioso en 47, igualó 13 duelos y cayó solamente en 15 oportunidades bajo su conducción técnica. Es decir, una efectividad del 68,44% al frente del banco azul y oro, lo que es hasta hoy en día uno de los porcentajes más altos en la historia moderna del club de la Ribera.
Estas victorias, lógicamente estuvieron coronadas por títulos. Con el regreso estelar de Carlos Tévez desde Juventus, en plena vigencia y luego de jugar una final de Champions League, el Vasco tenía al referente que necesitaba dentro del campo de juego. Con Carlitos como estandarte, Arruabarrena logró construir un equipo que no se caracterizaba por ser vistoso, pero si contaba con una sólida defensa y un ataque veloz y efectivo. Con esta formula, fue bicampeón en 2015, obteniendo el extenso y dificultoso Torneo de Primera División de 30 equipos, ganándole en la Bombonera el clásico a River 2-0 con total autoridad.
Por otra parte, en la Copa Argentina 2015, ratificó la supremacía local al vencer a Rosario Central logrando un doblete doméstico que cortó una racha de tres años sin títulos para el club.
Sin embargo, el lado negativo del ciclo del campeón de América y del mundo como futbolista con la casaca Xeneize, fue el ámbito internacional y los superclásicos disputados en ese contexto, que fue justamente lo que llevó a muchos hinchas a criticar su ciclo y a que este se desgaste, produciéndose la salida más tarde. En definitiva, los partidos de eliminación directa frente al rival de toda la vida, fue lo más flojo del primer ciclo. Las dos caídas más dolorosas fueron cuando fue eliminado de la Sudamericana 2014 por River, en un recordado partido donde Barovero le atajó un penal a Gigliotti estando 0-0 en el Monumental y luego Pisculichi convertiría el 1-0 para el triunfo y pase Millonario, que para colmo de males para Boca terminaría siendo campeón de dicha competencia.
En su primera etapa como DT, Arruabarrena ganó 47 de los 75 partidos dirigidos
El comienzo del fin para el ciclo Arruabarrena, sería la eliminación en el superclásico de la Libertadores 2015, recordado por el episodio del gas pimienta, que causaría la eliminación de la competencia de Boca y el pase de River, que terminaría ganándole la final a Tigres para levantar la tercer Libertadores de su historia.
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