El sueño del ascenso directo a la Liga Nacional de Básquet se terminó para Gimnasia. Anoche, Lanús le ganó por 66 a 59 en el cuarto juego de la serie semifinal. Con este resultado, el elenco de Zona Sur sentenció la llave con un global de 3 a 1 y sacó el boleto para dirimir el ansiado boleto a la máxima categoría.
A diferencia del vertiginoso tercer punto donde el Lobo se había impuesto con autoridad, el desarrollo de anoche estuvo marcado por la fricción física, las imprecisiones y una notable intensidad defensiva en ambos lados de la cancha. Lanús, herido tras perder su invicto en los playoffs durante la jornada anterior, saltó al parqué del Víctor Nethol dispuesto a no estirar la definición a un quinto partido definitivo en su casa.
El conjunto dirigido por Sebastián Saborido cimentó su victoria a partir de una soberbia labor en la pintura, complicando las transiciones del local y castigando en los momentos oportunos a través de la jerarquía de sus fichas extranjeras. En el ataque del Granate, la conducción y los puntos clave de Mike Henry y Bryson Whitfield resultaron vitales para sostener la delantera en el marcador cuando Gimnasia empujaba impulsado por su público.
Por el lado de Gimnasia, el equipo conducido por Fabián Renda batalló hasta la chicharra final apoyado en la entrega de sus jugadores que dieron un plus al punto de estar ganando tres de los cuatro cuartos. Pero no pudo en el último y la jerarquía de su rival terminó inclinando la balanza. Fue recién ahí cuando estableció las diferencias que existen entre ambos.
Con el marcador estancado en los últimos dos minutos debido a la tensión, Lanús mostró mayor oficio para congelar las posesiones, sumó desde la línea de libres y sentenció el definitivo 66-59 que desató el festejo de la delegación de Lanús en tierras platenses.
SUSCRIBITE a esta promo especial