A pesar de reconocer que el acuerdo con Irán está en los “últimos detalles”, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, señaló en las últimas horas que el país norteamericano no se precipitará a cerrar un trato a fin de evitar errores que puedan traerles consecuencias negativas en un futuro.
“Si llego a un acuerdo con Irán, será uno bueno y apropiado, no como el de Obama, que le dio a Irán enormes cantidades de dinero y un camino directo hacia un arma nuclear. Nuestro acuerdo es todo lo contrario”, dejó en claro el mandatario estadounidense.
Frente a las inmediatas críticas que despertó el hermetismo de las tratativas en el Congreso norteamericano, Trump fue tajante: “Nadie lo ha visto ni sabe en qué consiste. Ni siquiera se ha negociado por completo. Así que no hagan caso a los perdedores, que critican algo de lo que no saben nada. A diferencia de quienes me precedieron y debieron haber resuelto este problema hace muchos años, ¡yo no hago malos acuerdos!”.
Asimismo, el jefe de Estado norteamericano señaló que la Casa Blanca corre con ventaja en la mesa de negociaciones y que no cederá a las presiones del reloj. Según detalló, las conversaciones con el régimen teocrático avanzan de manera “ordenada y constructiva”, pero dio instrucciones precisas a sus diplomáticos de no acelerar el cierre definitivo debido a que “el tiempo está de nuestro lado”.
Para garantizar su posición de fuerza, Trump lanzó una dura advertencia económica y estratégica: “El bloqueo se mantendrá en pleno vigor hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo. Ambas partes deben tomarse su tiempo y asegurarse de que todo salga bien. ¡No puede haber errores!”.
En ese sentido, si bien definió el actual vínculo con Teherán como mucho más “profesional y productivo”, ratificó lo siguiente: “Deben comprender que no pueden desarrollar ni adquirir armas nucleares ni bombas atómicas”.
Por último, el presidente estadounidense sugirió la posibilidad de integrar a Irán en un frente de normalización de relaciones diplomáticas con Israel que él mismo impulsó durante su primer mandato. “Quisiera agradecer, hasta el momento, a todos los países de Oriente Medio su apoyo y cooperación, que se verán reforzados aún más con su adhesión a los Estados firmantes de los históricos Acuerdos de Abraham y, quién sabe, ¡quizás la República Islámica de Irán también quiera unirse!”, concluyó de forma provocadora.
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