Una multitud se manifestó en las calles de Madrid para reclamar la dimisión del jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la convocatoria a elecciones anticipadas, en un contexto de creciente presión política por las investigaciones judiciales que afectan a personas cercanas al mandatario socialista.
La movilización fue convocada por la plataforma Sociedad Civil Española, integrada por más de 150 asociaciones, y contó además con el apoyo del opositor Partido Popular (PP) y del partido de derecha Vox.
Los participantes marcharon portando banderas españolas y pancartas con consignas contra el Gobierno. Entre los mensajes más repetidos se destacó el lema “¡Basta!”, mientras que una gran bandera encabezó la movilización con la frase: “La corrupción tiene un precio. No más impunidad. Dimisión y elecciones ya”.
Los organizadores aseguraron que alrededor de 120.000 personas participaron de la protesta, aunque desde la delegación del Gobierno central en Madrid redujeron considerablemente esa cifra y estimaron una concurrencia cercana a la mitad.
La marcha concluyó en las inmediaciones de la Plaza de Moncloa, cerca de la residencia oficial del presidente español. Allí se registraron algunos incidentes cuando un grupo reducido de manifestantes intentó avanzar hacia el edificio, aunque fueron contenidos por efectivos de la policía antidisturbios.
Según informaron las autoridades, tres personas fueron detenidas y siete agentes policiales sufrieron heridas leves durante los enfrentamientos.
Las acusaciones que rodean
al entorno de Sánchez
Antes del inicio de la marcha, el líder de Vox, Santiago Abascal, lanzó duras críticas contra el Ejecutivo. “Ya no queda nadie en el entorno de Pedro Sánchez que no esté acusado de gravísimos delitos. España está secuestrada por una mafia corrupta”, afirmó ante la prensa.
El presidente español, que llegó al poder en 2018 tras una moción de censura contra el entonces gobierno del PP, viene enfrentando en los últimos meses una sucesión de investigaciones judiciales que afectan a figuras de su círculo político y personal.
Entre los casos más resonantes aparece el de su hermano, David Sánchez, quien será juzgado por presunto tráfico de influencias. También se encuentra bajo investigación su esposa, Begoña Gómez, en una causa vinculada a presuntas irregularidades.
Sánchez rechazó reiteradamente todas las acusaciones y sostuvo que las denuncias responden a una estrategia de persecución política impulsada por sectores opositores.
La situación judicial también alcanza a antiguos aliados del oficialismo. El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, espera sentencia en un juicio por corrupción que finalizó este mes.
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