Wall Street cerró ayer con fuertes ganancias y recuperó el optimismo tras una jornada marcada por señales de distensión en Medio Oriente y el entusiasmo de los inversores por la inminente salida a bolsa de SpaceX, que promete convertirse en la mayor de la historia.
Al finalizar la sesión, el índice Dow Jones avanzó 1,86% y terminó en 50.848 puntos. El S&P 500 ganó 1,75%, hasta las 7.394 unidades, mientras que el tecnológico Nasdaq lideró las subas con un salto de 2,54%, cerrando en 25.809 enteros.
Los mercados reaccionaron positivamente luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la cancelación de una nueva ronda de acciones militares contra Irán, una decisión que ayudó a reducir la tensión internacional y mejoró el apetito por el riesgo entre los inversores.
El sector tecnológico también recibió un impulso adicional por la expectativa que genera el debut bursátil de SpaceX.
La empresa de Elon Musk busca captar unos 75.000 millones de dólares en una oferta pública récord, lo que alimentó el entusiasmo en todo el segmento tecnológico.
En el mercado energético, el petróleo registró una fuerte caída. El barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) retrocedió 2,6% y cerró en 87,71 dólares, reflejando una menor preocupación inmediata por posibles interrupciones del suministro global.
Los metales preciosos, en cambio, mantuvieron su atractivo. El oro avanzó 2,5% y alcanzó los 4.236 dólares la onza, mientras que la plata trepó 4,15%, hasta los 67,42 dólares.
Por su parte, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años descendió hasta 4,459%, una señal de alivio en los mercados financieros.
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