La costa este de Estados Unidos enfrenta una intensa ola de calor que mantiene bajo alerta a millones de personas y amenaza con alterar tanto las celebraciones por el 250º aniversario de la independencia del país como el desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA.
Las autoridades meteorológicas pronostican una combinación de temperaturas extremas y elevada humedad que llevará la sensación térmica a valores cercanos a los 40°C en Boston y Filadelfia, mientras que en Washington D.C. y Nueva York podría alcanzar entre 45°C y 46°C.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que las condiciones representan un riesgo para la salud, especialmente para quienes no cuentan con aire acondicionado o no pueden mantenerse adecuadamente hidratados. En ese sentido, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pidió a la población extremar los cuidados y asistir a las personas más vulnerables frente a una situación que calificó como “una peligrosa ola de calor sin precedentes”.
Impacto en los festejos
Las altas temperaturas también amenazan con alterar buena parte de las actividades previstas por el aniversario de la independencia estadounidense. En Washington D.C., algunos actos oficiales debieron ser reprogramados y los servicios de emergencia ya asistieron a decenas de personas afectadas por golpes de calor mientras esperaban para ingresar a los eventos organizados en el centro de la ciudad.
Las piscinas públicas permanecían colmadas y numerosos espacios climatizados fueron habilitados para que los vecinos puedan resguardarse durante las horas de mayor temperatura.
Las autoridades siguen con preocupación la persistencia del fenómeno, ya que las temperaturas continúan siendo elevadas incluso durante la noche, lo que dificulta el descanso y aumenta el riesgo para adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes.
Además del impacto sanitario, el calor extremo genera una fuerte demanda energética por el uso masivo de equipos de refrigeración.
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