Donald Trump enfrió ayer las expectativas sobre un acuerdo inmediato con Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente, aunque tanto Washington como Teherán reconocieron avances en las negociaciones abiertas tras semanas de tensión militar y económica. “He dado instrucciones a mis representantes para que no se precipiten (...) porque el tiempo está de nuestro lado”, escribió el presidente estadounidense en Truth Social, en un mensaje que marcó distancia del optimismo que había dominado los últimos días. Trump también dejó claro que las sanciones y el bloqueo a los puertos iraníes continuarán “en pleno vigor” hasta que exista un pacto definitivo. Según un alto funcionario estadounidense citado por Axios, la Casa Blanca no espera un anuncio inmediato y considera que el proceso podría extenderse varios días más, ya que cualquier entendimiento necesita la aprobación de las máximas autoridades iraníes, incluido el líder supremo Mojtaba Khamenei.
Uno de los puntos más delicados sigue siendo el programa nuclear iraní. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que las negociaciones son demasiado complejas para resolverse rápidamente. “Las negociaciones nucleares son asuntos muy técnicos. No se puede resolver un asunto nuclear en 72 horas en la parte de atrás de una servilleta”, declaró al diario The New York Times desde Nueva Delhi.
Del lado iraní, el portavoz diplomático Esmail Baqai confirmó que ambas partes trabajan en un memorando de entendimiento, aunque aclaró que todavía no existe acuerdo sobre “las cuestiones importantes”. Según explicó, el expediente nuclear ni siquiera forma parte de esta primera etapa de conversaciones.
Las negociaciones se concentran por ahora en el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas, que Irán mantiene parcialmente bloqueado desde los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero. Washington considera clave garantizar la libre circulación marítima para estabilizar los mercados energéticos y evitar nuevas subas del crudo.
CBS News reveló que una de las propuestas sobre la mesa contempla liberar parte de los activos iraníes congelados en bancos extranjeros y extender las conversaciones durante otros 30 días. Sin embargo, la agencia iraní Tasnim aseguró que persisten fuertes desacuerdos sobre el levantamiento de sanciones y la devolución de bienes retenidos.
Mientras tanto, el conflicto regional sigue activo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo que cualquier acuerdo deberá eliminar por completo “la amenaza nuclear” iraní y exigió desmantelar las instalaciones de enriquecimiento de uranio. Además, Israel intensificó sus bombardeos sobre posiciones de Hezbolá en Líbano, pese a la tregua vigente desde abril.
El líder de Hezbolá, Naim Qasem, se mostró esperanzado sobre un eventual entendimiento entre Washington y Teherán, aunque rechazó de plano cualquier posibilidad de desarme. “Eso equivaldría a nuestra aniquilación”, afirmó en un discurso televisado.
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