El presidente de Estados Unidos Donald Trump amenazó hoy con lanzar fuertes ataques contra Irán y tomar el control de sus industrias de petróleo y gas, al tiempo que los ataques continuos entre los países en guerra acercaban a Medio Oriente a la reanudación de un enfrentamiento a gran escala.
Trump dijo en una publicación en redes sociales que Estados Unidos golpeará a Irán "muy fuerte esta noche" y que "asumirá el control total" de las industrias de petróleo y gas de Irán, incluida la terminal petrolera clave de la isla de Kharg, en un "futuro no muy lejano".
El mandatario comparó sus planes para Irán con la forma en que Estados Unidos asumió el control del sector petrolero de Venezuela tras capturar al entonces presidente Nicolás Maduro en enero.
La publicación se produjo luego que Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques por segundo día. La ofensiva estadounidense, que se prolongó hasta la mañana del jueves en Irán, pareció más intensa y más amplia que la del día anterior. Irán difundió poca información sobre el alcance de los daños y señaló que respondió disparando contra Kuwait, Baréin y Jordania, como había hecho un día antes.
Las amenazas de Trump del jueves, aunque contundentes, representaron su más reciente escalada verbal en la guerra con Irán. En abril, había advertido a los iraníes que "toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás" si no aceptaba sus condiciones, antes de extender un alto el fuego en la guerra.
La isla de Kharg es el corazón de la industria petrolera de Irán, por donde pasa el 90% de sus exportaciones. Es importante porque la costa de Irán es en su mayor parte demasiado poco profunda para que los buques petroleros atraquen.
Las tropas estadounidenses serían vulnerables en la isla de Kharg debido a su cercanía (unos 33 kilómetros) al territorio continental iraní, desde donde se pueden disparar misiles, drones y artillería.
En el centro de las negociaciones está el control asfixiante de Irán sobre el estrecho de Ormuz, que interrumpió los suministros energéticos mundiales, impulsó al alza los precios del combustible y encareció los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de la región.
Ambas partes también siguen enfrentadas por el programa nuclear de Irán, que Teherán insiste en que es pacífico, pero que Estados Unidos e Israel temen que pueda usarse para construir un arma atómica debido a su reserva de uranio altamente enriquecido. Estados Unidos e Israel subrayaron que una razón principal por la que fueron a la guerra el 28 de febrero fue para garantizar que Irán nunca pudiera hacerlo.
SUSCRIBITE a esta promo especial