Tras la alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud por un nuevo brote de ébola Bundibugyo en África, infectólogos argentinos salieron a transmitir calma al remarcar que la situación actual no representa un escenario de riesgo inmediato para el país.
El ébola es una enfermedad causada por un virus que integra el grupo de las llamadas fiebres hemorrágicas que en sus formas más severas puede provocar sangrados intensos y presentar una elevada mortalidad.
“En los casos más graves el ébola produce hemorragias severas y presenta una alta tasa de mortalidad, que en algunos escenarios puede superar el 50%”, explica la médica Mónica Foccoli, jefa de la División Infectología del Hospital de Clínicas.
Como señala un informe difundido por el mismo Hospital, el principal reservorio del virus que produce la enfermedad serían murciélagos que se alimentan de frutos. El contagio se produce a través del contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de animales o personas infectadas. Por ese motivo, la principal recomendación es evitar cualquier exposición a fluidos de personas enfermas.
En cuanto a los síntomas, pueden aparecer entre dos y veintiún días después de la exposición al virus. La enfermedad suele desarrollarse en dos etapas. La primera presenta manifestaciones similares a un cuadro gripal, como fiebre, dolor muscular, cansancio, debilidad y dolor de cabeza. Posteriormente pueden aparecer cuadros más complejos y complicaciones hemorrágicas.
SIN VACUNA NI TERAPIA
En relación con el tratamiento, los especialistas indicaron que actualmente no existe una terapia específica para combatir la enfermedad y que el abordaje médico apunta principalmente a aliviar los síntomas y sostener al paciente.
Como detalla Foccoli, durante brotes anteriores se probaron distintos tratamientos experimentales sin resultados concluyentes. Y si bien existe una vacuna desarrollada para otras variantes, la infectóloga aclara que la cepa Bundibugyo que actualmente circula es diferente y no posee una vacuna.
La especialista remarca además que no hay motivos para generar alarma local. Según indicaron desde el Hospital de Clínicas, el brote permanece localizado principalmente en Uganda y el Congo, y Argentina no cuenta con vuelos directos hacia esos países.
No obstante ello, “hay que estar informado y ante la mínima duda -enfatiza Foccoli- consultar con un profesional”.
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