La falta de GNC en La Plata generó una verdadera odisea para taxistas y remiseros, que deben trasladarse a localidades vecinas como Berisso para poder cargar combustible y salir a trabajar. Sin embargo, según se denunció desde el sector, en algunos casos los platenses son recibidos con insultos y amenazas por parte de choferes locales.
En el contexto, los taxistas tendrían un respiro. El secretario del Sindicato Unión Conductores de Taxis de La Plata, Juan Carlos Berón, le contó anoche a este diario que el Municipio anunció al sector la ampliación de estaciones de servicio para la carga de GNC. A las cuatro en servicio se sumarán otras cinco, se indicó.
Según los testimonios, la escasez complica la actividad diaria y genera tensión entre trabajadores del mismo rubro en distintas ciudades.
“En Berisso hay estaciones que tienen mucho más cupo, alrededor de 9 mil metros, por eso despachan sin parar. Algunos taxistas de La Plata van a cargar allá. Pero lamentablemente hay un grupo de choferes que los echan, los insultan. Incluso, los amenazan. No todos, algunos. Eso no debería pasar, porque en la Ciudad siempre recibimos a todos sin problemas”, denunció Berón.
La situación se da en un marco en el que el abastecimiento resulta insuficiente, mientras que en la localidad vecina las estaciones de servicio cuentan con un volumen diario mayor al que se registra en La Plata. Desde Camuzzi se explicó a este diario que el suministro se rige por los contratos vigentes que mantienen con la distribuidora.
El titular del gremio indicó que actualmente hay más de 1.500 taxis en la Ciudad, pero con el problema del GNC no circulan más de 700, es decir, menos de la mitad.
“La realidad es catastrófica. Hay familias que no tienen para comer. Los dueños de los autos pueden aguantar, pero los choferes están en una situación crítica”, indicó.
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